Charlotte.- Ángel Pérez, de 14 años, es un niño ciego, pero su condición no le impidió cantar el pasado fin de semana en el coro de la iglesia católica a la que pertenece, durante una ceremonia masiva de toma de primera comunión, muy especial.

Y es que ese día, los sacerdotes pusieron por primera vez el pan y el vino, considerados por la tradición romana como el cuerpo y la sangre de Cristo, en la boca de niños con condiciones médicas muy graves, que van desde la parálisis cerebral hasta el retraso mental profundo, y otros trastornos serios.

Durante la ceremonia religiosa el Reverendo Fidel Melo, vicario del Ministerio Hispano de la diócesis católica de Charlotte se dirigió a los padres de dichos niños diciéndoles “si dios les hubiera dado estos niños a otros padres, tal vez no los hubieran cuidado de la forma tan abnegada que lo hacen ustedes, por eso es que ustedes son también unos padres muy especiales”.

Dichos padres, quienes estuvieron presentes en el acto litúrgico junto a más de un centenar de otros fieles, forman parte del grupo Esperanza de Vida de la iglesia San Gabriel, una especie de asamblea familiar en la que se reúnen para ayudarse mutuamente y aprender acerca del cuidado de sus hijos.

“Esta agrupación tiene cerca de diez años de fundada, y en ella admitimos a personas de cualquier religión o creencia. El único requisito es que tengan un hijo con alguna condición física o mental que les impida llevar una vida normal”, expresó a Qué Pasa Mi Gente Elena Vázquez, actual coordinadora de las actividades del grupo, quien es a la vez madre de una niña con necesidades especiales.

De acuerdo con las palabras de Vázquez, durante las reuniones los padres no solo aprenden a mejorar la calidad de vida de los niños tanto,  sino que además reciben orientación acerca de los lugares a los cuales pueden dirigirse para encontrar ayuda efectiva.

“A veces hay personas que son indocumentadas y ya creen que solamente por eso no les van a ayudar en ningún lugar con sus hijos especiales, y esto es falso. Sí hay ayuda, lo que hay es que orientarse a buscarla en los lugares adecuados”, afirmó la activista.

Lo más importante
Esperanza de Vida se reúne el último viernes de cada mes a las 6:30 pm, en la Iglesia San Gabriel, localizada en el 3016 de Providence Rd. Para más información llamar a Elena Vázquez a través del teléfono 704 837 7731.