Las mochilas serán inspeccionadas y los estudiantes chequeados con detectores de metal.

Charlotte.- El mismo día que se produjo un tiroteo en una escuela de Wilmington, que dejó a un estudiante herido, y dos días antes que un alumno de Winston-Salem muriera baleado durante la hora de clase, las escuelas de Charlotte-Mecklenburg (CMS) anunciaron que volverán a realizar inspecciones de seguridad en todos sus planteles de secundaria.

En un correo enviado a las familias el 30 de agosto, el CMS informó que las escuelas revisarán a los estudiantes de secundaria con detectores de metal y las mochilas serán inspeccionadas visualmente. El objetivo es mantener las armas fuera de las escuelas.

El CMS explicó en el comunicado que estas revisiones, que ya las hacían antes de la pandemia, se harán de la manera “más rápida y ordenada posible” para que los alumnos no pierdan tiempo de clases.

“No sabemos la fecha ni la hora exactas en las que las escuelas pueden ser seleccionadas para la inspección. Recibirán un mensaje de Connect del director de su escuela cuando se inicie una inspección de seguridad y otro mensaje cuando se haya completado” señala CMS en el correo dirigido a las familias. 

Las revisiones se llevarán a cabo “respetuosamente” por personal capacitado con el apoyo de las autoridades, explicó el distrito. Según dijeron, se harán en escuelas elegidas al azar.

El distrito elegirá un edificio o salón de clases aleatoriamente, cuyos estudiantes se someterán a una inspección visual de mochilas. También se podrían chequear a los estudiantes pasándoles un detector de metales, sin contacto físico.

También podría darse el caso que retiren a todos los alumnos de su salón, los cuales deberán dejar sus mochilas adentro, para que luego un perro entrenado pase a olfatear las pertenencias, explicaron desde el distrito.

“Nuestro personal, los padres y los alumnos desearían que las inspecciones de seguridad no fueran necesarias, pero las armas no deben estar en nuestras escuelas”, dijo el CMS.

Armas y drogas en los planteles del CMS

Durante los primeros días de clase, se descubrieron armas de fuego en las dependencias de tres escuelas del CMS, informó la Policía de Charlotte-Mecklenburg.

Un primer incidente ocurrió en Mallard Creek High School, donde un estudiante acusó a un compañero de robarle un collar. Cuando se revisaron las pertenencias en la mochila del presunto asaltante, apareció el collar robado, además de un cuchillo, una pistola reportada como robada en la ciudad de Shelby y marihuana.

Paralelamente, la West Mecklenburg High School reportó que un estudiante estaba armado con una pistola y municiones y había amenazado a un compañero.

También en West Charlotte High School, las autoridades encontraron tres armas de fuego en un vehículo estacionado en el área para estudiantes. En su interior, también se encontró marihuana y varios artículos robados, informaron las autoridades.

Hable con sus hijos

En el comunicado, el CMS aconseja a los padres que hablen con sus hijos y les expliquen el porqué de estas inspecciones.

“Por favor, hable con sus alumnos sobre la razón por la que se llevan a cabo estas inspecciones, asegúreles que las inspecciones serán llevadas a cabo por personal capacitado y serán respetuosas de sus derechos, y pídales que participen de manera cooperativa para que las inspecciones puedan llevarse a cabo rápidamente y con una interrupción mínima del tiempo de clase”.

Tragedia en escuela de Winston-Salem

El 1 de septiembre, William Chavis Raynard Miller Jr, de 15 años, murió baleado durante un tiroteo en la escuela Mount Tabor, en Winston-Salem. El sospechoso, un estudiante de la misma escuela, fue detenido por los agentes unas seis horas después de lo ocurrido y actualmente está bajo custodia.

Luego de los disparos, las autoridades cerraron Mount Tabor y trasladaron a todos los estudiantes a un lugar seguro. Las escuelas de la zona también cerraron durante horas por seguridad, a esperas de que el sospechoso fuera capturado.

La muerte de William dejó a una comunidad conmocionada y a las autoridades y funcionarios estatales en alerta, ya que la semana pasada no hubo uno, sino dos tiroteos en escuelas de Carolina del Norte, presuntamente perpetrados por estudiantes. El primero tuvo lugar el 30 de agosto en Wilmington y dejó a un estudiante herido.

“No conozco el dolor de perder a un hijo. Ni siquiera sé cómo comprenderlo”, dijo el alguacil del condado de Forsyth, Bobby Kimbrough, sobre la muerte de William durante una rueda de prensa.

El lunes, las autoridades locales no habían dado detalles de la identidad del sospechoso ni desvelado los motivos del tiroteo. La investigación sigue activa, dijeron.

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