Charlotte.- El martes 4 de octubre, Rodrigo Cruz, un adolescente mexicano de 16 años que enfrenta la deportación, tendría que presentarse en la oficina de Inmigración en Tyvola, con su pasaporte y un pasaje de avión en mano a riesgo de ser tomado en custodia.

El joven tuvo el apoyo del grupo juvenil NC Dream Team, y la organización Action NC, que hicieron  un llamado a la comunidad para que se acudiera a la Corte.

Rodrigo se encuentra en esta situación, luego de ser arrestado en enero pasado en una tienda de un “mall” al sur de Charlotte, donde fue acusado de hurto.

Aunque fue exonerado de los cargos, quedó bajo custodia de Inmigración al ser procesado con el programa 287g en la cárcel local, que identificó su estatus migratorio irregular.

El menor fue traído a Estados Unidos por sus padres cuando tenía 10 años. Actualmente, cursa el décimo grado en la Secundaria Harding y como “niño explorador”, es voluntario para enseñar a niños más pequeños el futbol, deporte que practica en su escuela.

El pasado viernes 30 de octubre, Rodrigo dejó atrás el miedo y la vergüenza, y acompañado de sus padres y su hermano menor contó públicamente su historia ante un grupo de personas en la Iglesia San Gabriel, en donde es miembro activo.

“Quiero estudiar y tener una buena vida. Vengo de una familia religiosa que me ha enseñado valores”, dijo el jovencito con su voz quebrada por el llanto.

Rodrigo relató a este semanario que el día del incidente estaba con sus compañeros del equipo de futbol escolar en el Carolina Place Mall, en Pineville, a donde fue para comprar unos zapatos, y cuando salía del baño en una de las tiendas por departamentos, recogió una pulsera de cristal que vio sin etiqueta tirada en el suelo.

“Una empleada me dijo que devolviera la prenda y me llevó a una oficina para llenar unos papeles, donde decía que no podía volver a la tienda en tres años”, relató.

El menor dice, que trató de explicar lo sucedido a la empleada, y que mientras trataba de comunicarse con su madre llegó la policía y lo arrestó. Rodrigo estuvo apenas unas horas en la cárcel.

Cuenta, que “se sintió perdido” luego de acudir a por lo menos cinco abogados que le dijeron que no podían hacer nada por él y que debía optar por la salida voluntaria.

Rodrigo clamó a los presentes en el recinto por su apoyo, mientras miembros del NC Dream Team solicitaron hacer llamadas a los directores de Inmigración, para que detengan su deportación.  

La historia de Rodrigo, que podría calificar para el Dream Act, causó un gran impacto entre los asistentes a la reunión.

“Es trágico y me rompe el corazón, que un niño de 16 años en lugar de estar viendo por sus estudios, tenga que preocuparse por no ser deportado”, manifestó Joyce Deaton, una activista anglosajona del grupo Americans Friends Service Committee, de Charlotte. 

Diego Ottati, un joven uruguayo de 18 años, que también enfrenta la deportación, habló de su caso y pidió apoyo para Rodrigo.

Para solicitar que la deportación de Rodrigo Cruz sea parada, puede:

Llamar a Janet Napolitano del DHS al (202) 282-8495 y a John Morton de ICE al (202) 732-3000 citando el número de extranjero A # 200-971-037.

También puede firmar la petición en línea en http://action.dreamactivist.org/rodrigo y enviar el texto con la palabra Rodrigo, al (919) 924-0946.