Charlotte. La muerte de un hombre afroamericano por disparos de un oficial del Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg (CMPD) ha desatado una serie protestas contra la agencia policial.

El tiroteo ocurrió en la mañana del lunes 25 de marzo en un restaurante Burger King, ubicado en la calle Beatties Ford Road, cerca de la Interestatal 85.

En el incidente falleció Danquirs Napoleon Franklin, de 27 años.

De acuerdo con el CMPD, el servicio de emergencia 911 recibió dos llamadas separadas de dos mujeres que dijeron ver a un hombre armado con una pistola.

“Uno de los primeros oficiales que llegó percibió una amenaza letal y disparó”, dijo el jefe del CMPD, Kerr Putney.

Tras el deceso de Franklin, comenzaron las protestas en el lugar de los hechos.

Algunos de los manifestantes gritaron: “Primero disparan, hacen preguntas después”.

El miércoles 27 de marzo, estudiantes de la Escuela de Artes Northwest, plantel cercano al sitio del incidente, se salieron de clases y realizaron una protesta por la muerte de Franklin, en las afueras del Burger King.

El jueves 28 y el viernes 29 se efectuaron vigilias por el finado frente al establecimiento en el que murió.

“¡No nos maten!” y “La policía mató a un hombre negro desarmado”, han sido lemas que han aparecido en carteles elaborado por los descontentos.

En las protestas se ha hecho referencia a una estadística del diario Washington Post, que señala que 200 afroamericanos han muerto en el país por disparos de policías anualmente entre 2015 y 2018.

Esta es la segunda vez que los agentes de la CMPD matan a alguien en 2019. En enero, la policía dijo que Michael Daniel Kelley estaba armado con un cuchillo cuando le dispararon cerca de una tienda Family Dollar en el oeste de Charlotte.

En 2017, las autoridades judiciales decidieron no presentar cargos contra los policías que intervinieron en la muerte del padre y trabajador mexicano Rubén Galindo, quien tenía los brazos extendidos cuando le dispararon.