Winston-Salem.- El gobernador de Carolina del Norte, Pat McCrory, advirtió que la explosión del oleoducto Cololial que abastece de gasolina al estado, podría tener unos efectos más severos en la distribución del combustible con respecto a lo que pasó el pasado mes de septiembre.
 
Según reportó el canal de noticias Fox8, el gobernador ofreció este comentario durante un evento del Concejo de Estado de Carolina del Norte.
 
Por segunda vez en dos meses, el oleoducto que suministra gasolina a millones de consumidores en la región Este del país fue cerrado tras registrarse una explosión ayer lunes en Alabama, causando la muerte de una persona y heridas a cinco más. 
 
Este hecho ha comenzado a generar el temor de una nueva posible escasez de gas y aumentos de precios.
 
La interrupción ocurrió cuando una máquina usada para quitar la suciedad golpeó la tubería, encendió la gasolina y causó una explosión. 
 
Una fuga de septiembre que derramó 252,000 a 336,000 galones de gasolina ocurrió no muy lejos de la ubicación de la explosión del lunes. Debido a que la distribución de gasolina estuvo interrumpida por dos semanas, se produjo una situación de escasez y aumento de precios de la gasolina en Alabama, Georgia, Tennessee y las Carolinas.
 
El gobernador McCrory dijo que mantenían la comunicación con Colonial Pipeline sobre el posible impacto, el cual podría ser "tremendo", dijo.