Greensboro.- Desde que la ley HB 318 apareció en Carolina del Norte, varias personas y organizaciones comenzaron a movilizarse para llevar a sus municipalidades un sistema de identificaciones similar al que actualmente funciona en Greensboro y varias ciudades del condado Alamance.

Hace un par de semanas, líderes del condado Forsyth, Asheboro, High Point, Sanford,  Statesville, Charlotte,  e incluso de Cincinatti en Ohio, se reunieron con personal de FaithAction International House o acudieron a observar la jornada de identificaciones del 30 de octubre, y explorar lo factible que sería que el programa se adopte en sus comunidades.

También en Siler City y Chapel Hill han comenzado diálogos para comenzar sus propios programas o unirse al ya existente que inició FaithAction desde del 2013.

En Asheboro, cuando Alan Maldonado, dueño de una conocida peluquería, se enteró cómo la ley HB 318 restringiría la aceptación de matrículas consulares y otros tipos de identificación alternativas, comenzó a trabajar con un grupo de personas en una campaña para intentar que las identificaciones de FaithAction llegaran a su ciudad.

Maldonado buscó al jefe de policía y al alcalde para  invitarlos a una junta comunitaria en una iglesia el 21 de octubre. El jefe Jody Williams se presentó con otros oficiales de la Policía de Asheboro, donde escucharon las necesiades de la gente y se comprometieron a apoyar el programa de identificaciones para los indocumentados.

Este 18 de noviembre tendrán una segunda reunión comunitaria sobre el tema, donde fueron invitados el jefe Williams, así como el alcalde David Smith y tres concejales de la ciudad.

“Es algo que la gente necesita, es necesario y justo”, dijo Maldonado sobre la importancia de que todos carguen alguna credencial que sea aceptada por las autoridades. “Esta ley quita a las personas los derechos básicos que merece todo ser humano. En la escuela enseñan a mis hijos cinco puntos básicos de conviviencia y uno de ellos es tratar a los demás como quieres que te traten. Yo quiero que a mi gente la traten como seres humanos”.

En otras ciudades como Winston-Salem Charlotte, Siler City y High Point, desde hace tiempo trabajan la posibilidad de expandir el programa de FaithAction o iniciar un programa similar.

La Oficina del Sheriff del condado Forsyth respalda una iniciativa para adoptar el sistema de identificaciones de FaithAction, por lo que muy pronto comenzarán a ser expedidas en Winston-Salem y hasta el momento, serán aceptadas por los agentes del sheriff en todo el condado.

En Charlotte, Jesus Ministry comenzó su propio programa de identificaciones, así como la Coalición Latinoamericana lleva meses empujando su propia iniciativa, que podría traer  frutos el próximo año.

Para el reverendo David Fraccaro, director ejecutivo de FaithAction, el éxito de su programa de identificaciones se debe a que ha creado lazos de confianza entre la comunidad inmigrante y la policía.

“Este proceso lleva a una comunidad más segura e inclusiva para todas las personas”, dijo Fraccaro. “Creo que otras ciudades reconocen que esta es una de las respuestas más positivas que podemos tener hacia la HB 318”.

La ley HB 318 explícitamente prohíbe que “oficiales de gobierno” acepten cualquier identificación que no haya sido expedida por el gobierno de Estados Unidos o Carolina del Norte, a excepción de los pasaportes.

Sin embargo, una enmienda a la ley permite que agencias del orden público, como la policía, acepten estos tipos de identificación cuando la persona no tiene otro tipo de documentación.

Residentes de Asheboro y otras ciudades se reunieron con FaithAction para dialogar sobre la posibilidad de expandir el programa de IDs a sus municipalidades.