Charlotte.- El aumento de embarazos en adolescentes latinas entre 15 a 19 años continúa siendo un tema de preocupación en la comunidad hispana por la deserción escolar de las jóvenes madres.

Con el objetivo de incentivar a las estudiantes en gestación a continuar su formación educativa, el Sistema de Escolar de Charlotte-Mecklenburg (CMS), proporciona en la Escuela Secundaria de Hawthrone, el programa “Teen-Age Parents Services” (TAPS).

Este es un servicio que provee a las adolescentes un ambiente seguro, que les garantiza un embarazo saludable mientras prosiguen sus estudios.

TAPS también ofrece cuidado para niños y visitas del profesor al hogar de forma individual o grupal.

“Esta es una opción que tenemos las que salimos embarazadas. A mí no me la dieron porque me faltaba poco para graduarme”, señaló a Qué Pasa-Mi Gente una joven de 21 años, quien pidió no ser identificada.

Sin embargo, la muchacha explicó que desde que informó a la enfermera de su escuela sobre su embarazo, el plantel le brindó el apoyo necesario para el cuidado de su salud.

“El compromiso de la escuela es velar por la educación y el bienestar físico de la niña” añadió una de las maestras del CMS, que deseo no ser identificada.

La joven, que se graduó en el 2009, manifestó que también el plantel la ayudó a entrar a un programa para jóvenes en embarazo y con las solicitudes de asistencia médica.

 

Falta de atención de los padres

Según el “Reporte Anual de Salud de los Niños 2010 de Carolina del Norte”, la tasa general de embarazos en las jóvenes en el estado, descendió en el último año en 44 por ciento; sin embargo, el porcentaje en las hispanas, especialmente las que viven en zonas urbanas, aumentó en una media de 173.2 por cada mil.

 

“Esta situación que se está viviendo con las adolescentes, no es por falta de información. Todos los estudiantes en quinto grado reciben el programa “Flebhs”, en donde se les enseña sobre educación sexual”, comentó la maestra.

La educadora agregó que este problema que se presenta más en las estudiantes latinas, en comparación con las blancas y afroamericanas, se debe a la falta de control paterno.

“Los padres, por el problema del idioma no se informan, ni se comunican con el plantel para preguntar sobre las actividades de su hija. Esto trae como consecuencia que las niñas y los niños no lleguen a sus hogares o se escapen de las escuelas. Para los maestros estas situaciones son muy difíciles de manejar”, señaló la profesora.

En Charlotte, durante el año escolar 2009-2010, una de las escuelas del CMS, con una población estudiantil de 300 alumnos, reportó nueve niñas en estado de gestación.

Qué Pasa-Mi Gente envió a la oficina de prensa del CMS dos solicitudes pidiéndole datos sobre el índice de adolescentes hispanas embarazadas, pero hasta el cierre de la edición no recibió respuesta.