Winston-Salem.- Ocho jóvenes latinos de la región del Piedmont-Triad han sido los seleccionados para recibir la beca “Por Una Vida Mejor 2021” que Qué Pasa entrega con el propósito de contribuir al éxito académico de estudiantes hispanos que no pueden pagar la matrícula como residentes del estado.

Los ganadores de las becas son: Alma Mojica-Aburto, Betzy Cilio, Eimy Yaneth Ortiz Davila, Jimena Luna Rivera, Luis Virgen López, Michel Pérez Montero, Miguel Ángel Pérez Montero y Rogelio Pérez Montero. 

“Posiblemente sea el momento más satisfactorio del año, cuando las becas Por una Vida Mejor ya tienen nombre y apellido. Poder colaborar con estos destacados estudiantes para que puedan avanzar en sus estudios terciarios es un gran placer para todos nosotros en Acción Hispana/QuéPasa”, dijo su directora ejecutiva, Marina Alemán.

Las becas de Por Una Vida Mejor buscan promover la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación para los estudiantes hispanos de la región del Piedmont-Triad que no cuentan con un estatus legal o para aquellos que son beneficiarios del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

“La educación nos hace libres. Libres para pensar, decidir y progresar. Como miembros de una comunidad inmigrante, acceder a la educación superior es un derecho por el que debemos pelear todos juntos”, apuntó Alemán.

Cada estudiante es acreedor de un fondo de $2,500, los cuales han sido enviados a sus respectivas universidades y colegios comunitarios.

Este año, las becas están financiadas por Wells Fargo y la Ciudad de Winston-Salem.

Alma Mojica-Aburto, 18 años

Alma es mexicana, vive en Greensboro y este año académico empezará la carrera de biología y ciencias de la salud ambiental en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill.

“Mi madre nunca me exigió que tomara clases avanzadas ni que aceptara ir a una de las mejores de Carolina del Norte, yo misma me guíe por ese camino. Y tengo toda la intención de seguir luchando por mi educación”.

Betzy Cilio, 19 años

Betzy es mexicana, vive en Winston-Salem y está estudiando psicología en el Guilford College.

“Betzy tiene una serie de puntos fuertes que ofrecer a cualquier universidad. Ella siempre está interesada en apoyar a los demás. Por ejemplo, cuando hacía Matemáticas I, siempre estaba ayudando a otros a entender el tema después de asegurarse de que lo entendía primero. Como voluntaria en actividades escolares, siempre estuvo dispuesta a participar”, escribió Gabriel Cubides, profesor de matemáticas en la Academia Preparatoria ESL de Winston-Salem.

Eimy Yaneth Ortiz Davila, 18 años

Eimy es mexicana, vive en Lexington y este año académico empezará la carrera de negocios en la Western Carolina University.

“Me iré de mi familia en unos meses para ir a la escuela y estaré sola por primera vez. Cuando pienso en eso realmente me asusta, porque es una gran responsabilidad, pero luego recuerdo cómo me criaron mis padres y quién soy hoy. Soy un alma dedicada y decidida que solo quiere enorgullecer a su familia siendo una estudiante universitaria de primera generación y convirtiéndome en la mujer de negocios exitosa que sé que me convertiré después de la universidad”.

Jimena Luna Rivera, 17 años

Jimena es mexicana, vive en High Point y este año académico empezará la carrera de marketing y ciencias de la computación en la Western Carolina University.

“Ser mesera me ha demostrado que de verdad quiero estudiar y que de verdad quiero superarme a mí misma. Ser mesera me ha brindado la dicha de poder trabajar por mis sueños”.

Jimena empezó a trabajar de mesera tras conocer que había sido aceptada en la universidad.

Luis Virgen López, 21 años

Luis es mexicano, vive en Trinity y estudia contabilidad en el Guilford College.

Ser inmigrante ha hecho que Luis haya tenido que enfrentarse a las barreras y el alto costo de la educación superior hasta lograr ser aceptado en un colegio comunitario.

“Esta experiencia puedo usarla para ayudar a otros que están pasando por las mismas cosas por las que yo tuve que pasar. Puedo ayudar a otros a alcanzar la educación superior sin que se preocupen por el asunto de inmigración”.

Michel Pérez Montero, 21

Michel es mexicana, vive en Greensboro, estudia educación en el Guilford College y recientemente ha terminado una pasantía de cinco meses en una escuela del condado.

“La educación es un amor eterno a la humanidad porque aprender y enseñar es algo que nunca va a dejar de suceder. Mis servicios a la comunidad me enseñan cosas sobre comunidades, pero también aprendo sobre mí misma”.

Miguel Ángel Pérez Montero, 19 años

Miguel Ángel es mexicano, vive en Winston-Salem y estudia relaciones internacionales en el Guilford College.

“Cuando pienso en mi país de origen, me entristece saber que la situación no es favorable para sus ciudadanos. (…) Quiero hacer algo con la situación de los países (como México), para que sus ciudadanos no tengan que empezar de nuevo en otro lugar y tengan una vida tranquila en sus países. Por eso estoy estudiando una licenciatura en estudios internacionales, para mejorar la situación”.

Rogelio Pérez Montero, 18

Rogelio es mexicano, vive en Greensboro y este año comenzará estudios de paz y conflictos en el Guilford College.   

Rogelio llegó a Carolina del Norte a los 8 años sin hablar inglés. “No podía evitar sentirme molesto cada vez que no podía entender tareas sencillas (de la escuela) o hablar con mis compañeros, cada palabra sonaba igual”.

En su segundo año de preparatoria, Rogelio fue el segundo clasificado de su clase por su nota media y dio un discurso delante de sus compañeros y familias. “Me hizo comprender lo mucho que he conseguido”.

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