Raleigh.- Safe Kids de Carolina del Norte pidió a padres y cuidadores tener en cuentas medidas de seguridad para reducir los ahogamientos de niños.

“En estos cálidos días de verano en Carolina del Norte, muchas familias se sentirán atraídas por las actividades cerca del agua”, dijo el Comisionado de Seguros Mike Causey, presidente de Safe Kids North Carolina. “Queremos que los padres y cuidadores sean especialmente cautelosos y tomen medidas para evitar posibles tragedias en las piscinas y otros cuerpos de agua”.

Se estima que 1,000 niños se ahogan en un solo año, 70 por ciento de ellos entre mayo y agosto, de acuerdo con un nuevo informe elaborados por Safe Kids Worldwide y el programa Make Safe Happen de Nationwide.

El reporte también indica que unos 7.000 niños adicionales terminan en la sala de emergencias debido a un susto de ahogamiento. Eso significa que un evento trágico o atemorizante afecta a un mínimo de 150 familias por semana.

La mayoría de las veces estos ahogamientos ocurren en aguas abiertas. Un niño de 10 años, por ejemplo, tiene tres veces más probabilidades de ahogarse en aguas abiertas que en una piscina

Los adolescentes mayores tienen más de ocho veces más probabilidades de morir como resultado de un ahogamiento en aguas abiertas que cuando un grupo se está ahogando, según el reporte.

Los niños corren el mayor riesgo: ocho de cada 10 víctimas fatales que se ahogan son hombres.

Mientras que los  niños afroamericanos tienen el doble de probabilidades de ahogarse fatalmente en aguas abiertas que menores blancos.

Safe Kids North Carolina les recuerda a los padres y cuidadores que tomen las siguientes precauciones en el agua:

  • Bloqueo. – Los propietarios de viviendas deben colocar una cerca que tenga por lo menos 4 pies de altura alrededor de todos los lados de una piscina o spa con una puerta de cierre que se cierra y traba por sí misma. Deben cubrir y cerrar las piscinas y spas cuando no los estén usando, y también quitar o bloquear las escaleras de las piscinas elevadas y los spas cuando no estén en uso.
  • Mirar.- Los adultos y los cuidadores siempre deben observar a los niños, aunque sepan nadar o no, cuando los niños están en el agua o cerca de ella sin distraerse con llamadas telefónicas, mensajes de texto, leer o hablar con otros. Si falta un niño, mira primero en el agua.
  •  Apreder.– Niños y adultos deben saber nadar. Los adultos deben aprender cómo usar el equipo de rescate y elegir y usar correctamente los chalecos salvavidas aprobados por la Guardia Costera de EE. UU.  Los cuidadores deben aprender RCP para adultos y bebés y enseñar a los niños a nunca nadar solos o nadar cerca de la piscina.

Para obtener información más detallada ingrese a safekids.org/water-safety o comuníquese al 919-647-0081.