Charlotte, 27 de abril 2016.- Los obispos episcopales de Carolina del Norte pidieron la derogación de la medida HB 2, argumentando que ” discrimina abiertamente a las personas LGBT y va más allá mediante la reducción de la protección contra la discriminación para cualquier persona en el estado”.

La declaración emitida el pasado martes 26 de abril se genera después de que los obispos la iglesia United Methodist de Carolina del Norte pidió también a la legislatura estatal anular la polémica ley.

Los cuatro obispos episcopales dijeron que la legislatura se precipitó en convertir la HB2 en ley, no haciendo tiempo para escuchar a la comunidad LGBT, entre otros. “Las crecientes pérdidas económicas para Carolina del Norte muestran que este apresurada proceso no dejó espacio para considerar el impacto que tendría la HB2 en nuestro estado”, dijeron los obispos. “Todos estamos pagando el precio.”

La declaración fue firmada por los obispos Anne Hodges-Copple y Peter James Lee, de la Diócesis de Carolina del Norte, que incluye a Charlotte; Porter Taylor, de la Diócesis de Carolina del Norte occidental; y Robert Skirving de la Diócesis de Carolina del Este.

La ley HB2 no solo prohíbe a las personas transgénero usar los baños públicos según su identidad de género,  además prohíbe a los trabajadores presentar demandas de discriminación contra sus empleadores en las cortes estatales e impide que los gobiernos locales establezcan sus propios salarios mínimos.