NC sumida en la escasez de combustible

Charlotte.- Parece una escena sacada de un país en guerra o en crisis, pero es Charlotte. Y la misma imagen se repite en todo Carolina del Norte.

Largas filas de autos se han aglomerado todo el día en torno a las estaciones de servicio, muchas de las cuales muestran letreros de “Fuera de Servicio” en sus surtidores, en medio de la histeria generada por el reciente ciberataque al oleoducto Colonial Pipeline.

Foto: Eumar Esaá

La operación de la tubería de 5500 millas, que surte casi la mitad de la gasolina y el diesel de la Costa Este, se vio interrumpida el viernes pasado por el ataque cibernético del grupo criminal asociado a Rusia DarkSide, y el pánico no tardó en hacer presa de los conductores, que han abarrotado las estaciones de servicio, generando una escasez que los expertos señalan como ficticia.

El precio de la gasolina regular se ubicaba en $ 2,99, mientras que el diesel costaba $ 3,09, un alza de dos centavos por galón que avala la opinión de expertos que han advertido que el evento del viernes no debería causar ni aumento de precio ni escasez.

Sin embargo, muchas estaciones de Carolina del Norte se han quedado sin combustible debido al consumo nervioso de los usuarios.

Un recorrido por South Boulevard en Charlotte muestra incluso conductores que llenan contenedores portátiles para protegerse de una eventual escasez.

Foto: Eumar Esaá

Los recursos para informar del agotamiento del inventario van desde anuncios en los monitores de los surtidores, hasta pegatinas impresas e incluso letreros escritos a mano.

Los conductores peregrinan por la ciudad hasta encontrar algo de combustible, y hacen poco o ningún caso al consejo de economistas y expertos que explican que una parada breve del oleoducto, como la que se produjo el fin de semana, no tiene por qué ocasionar escasez.

En otras parte del estado

La situación de escasez y larga filas se han repetido en distintas parte de Carolina del Norte.

En Raleigh cuadras de autos bordeaban las principales gasolineras de la capital. Lo mismo ocurría en Sanford.

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