Credit: Qué Pasa

Halifax. – Miguel Ángel adoptó la lucha libre como parte de su vida y quiere inspirar a otros a practicar el deporte que le apasiona. 

Conocido en el mundo de la lucha libre como Phoenix Cross, el originario de Morelia, Michoacán, encontró su pasión en esta noble y espectacular, pero peligrosa actividad. 

Este luchador llegó a los Estados Unidos cuando tenía apenas 7 meses de edad. Hace 30 años sus padres optaron por seguir el sueño americano en busca de una mejor calidad de vida. 

Christopher Hagan

“Recuerdo que de pequeño veía las luchas de la AAA, del CML y de la WWE. Me gustaba ver a luchadores como Eddie Guerrero, Rey Mysterio, el Hijo del Santo, el Perro Aguayo y Blue Demon”, señaló Phoenix Cross sobre sus ídolos.

Fuera del cuadrilátero, Miguel es uno de los miles de beneficiarios del programa DACA, lo que le permitió abrir su propia empresa de jardinería.

Las luchas

Como Phoenix Cross, comenzó a practicar lucha libre hace cuatro años. Su esposa le comentó que unos amigos practicaban la lucha libre y el dato lo llevó a inscribirse al gimnasio especializado para esta actividad.

Desde entonces, nunca imaginó la alegría que le causaría ver las caras de los espectadores y las sonrisas de los niños al verlo volar desde las alturas.

“Algo que me motiva a seguir practicando lucha libre es que mi hijo me vea haciendo algo que me apasiona y que en un futuro él haga lo mismo. Quiero mantener viva esta tradición”, dijo el luchador profesional. 

Muchos sacrificios

Cuando se le preguntó qué es lo más complicado en este deporte, sin dudarlo Miguel Ángel respondió que llevar una doble identidad, tener disciplina con el ejercicio, pero sobre todo mantener fuertes los músculos del cuello es lo que más trabajo cuesta. 

“Solamente mi familia cercana conoce mi rostro. Cuando tengo visitas corro a ponerme la máscara”, dijo entre risas el luchador, mencionando que a veces es divertido.

Durante los eventos, “la gente a veces piensa que estamos actuando, pero la verdad es que sí nos golpeamos fuerte. Un mal golpe y hasta ahí llegamos”, dijo el enmascarado. 

Uno de los mensajes que este luchador quiere darles a las personas, es que crean en sus sueños, en los sueños de sus hijos, y que los apoyen.  

Y hablando de sueños, el más grande que tiene Miguel Ángel, es el de poder viajar a México para conocer su tierra natal.

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