Wilmington.- La fuerza de los huracanes puede ser terrible, pero el mayor peligro no son necesariamente los fuertes vientos o las lluvias torrenciales, sino las marejadas ciclónicas que se forman el mar.

“Uno de los mayores factores potenciales de pérdida de vidas vinculadas a un huracán, es la marejada ciclónica, la cual es agua que es empujada hacia la costa por la fuerza de los vientos arremolinándose en rededor de la tormenta”, explica el Gobierno de Carolina del Norte.

Este aumento en el nivel de aguas en las áreas costeras puede ocasionar inundaciones severas. Pero el poder de la marejada es independiente a la intensidad del huracán. 

Peligro real

“Es importante tener en cuenta que la marejada ciclónica no es un factor en la escala de huracanes Saffir-Simpson; incluso una tormenta tropical o un huracán de Categoría 1 puede contener una devastadora marejada ciclónica si las condiciones adecuadas están presentes”, explican las autoridades.

Por tal motivo Steven Still, director de Manejo de Emergencias del condado de New Hanover, asegura que “cada tormenta es diferente”. 

Así, “un huracán de categoría 1 puede ser tan severo como uno de categoría 5, solo que de diferentes maneras. Y si bien una tormenta de tamaño similar podría haber causado pocos daños hace unos años, ese podría no ser el caso esta vez”.

Bajo este escenario, es preciso mantenerse informado y prestar mucha atención al pronóstico del tiempo sobre marejadas ciclónicas, independientemente de la clasificación en la escala Saffir-Simpson. 

Preparar botiquín y víveres

Ante este escenario es fundamental tener siempre un botiquín de primeros auxilios, así como víveres suficientes para un periodo prolongado de tiempo; además de radios, pilas y cargadores de teléfonos celulares tipo USB portátil de manivela o solar. 

Las autoridades recomiendan tener una dotación básica de medicamentos suficiente para 30 días; así como artículos de higiene como cepillo de dientes, pasta de dientes, jabón y desodorante.

También lámparas de mano, bolsas de dormir o frazadas y cambios de ropa para toda la familia. Además de mascarillas y desinfectante de manos.

Para las familias que tienen mascotas, es necesario preparar sus suministros básicos que incluye alimentos, agua, ropa de cama, correas, bozal y registros de vacunación.

Abastecerse de víveres y combustible

Considere tener a mano “recursos para 72 horas, como alimentos, agua, recetas, artículos de tocador, suministros para mascotas, ropa y otras necesidades, para usar después de que llegue la tormenta”, recomienda el Departamento del Manejo de Emergencias del condado New Hanover.

Y agrega: “Existe una gran probabilidad de que se pierda la energía y que las carreteras no se puedan transitar, por lo que tener artículos no perecederos es clave”.

Además de esto, “usted necesitará dinero en efectivo adicional y antes de la tormenta, asegúrese de llenar el tanque del automóvil, o el bidón rojo con gasolina; en caso de que se fuera la luz, no podría bombear gasolina desde la estación”, explican las autoridades locales. 

Huracanes en Carolina del Norte

Según las estadísticas de la Oficina Climática del Estado de Carolina del Norte, 84 tormentas han tocado tierra directamente en sus costas desde 1851.

Otras 303 tormentas han tocado tierra en otros lugares, pero afectaron al estado. Eso promedia 2,26 tormentas tropicales que afectan a Carolina del Norte cada año.

El estado se está recuperando actualmente de los efectos devastadores de múltiples tormentas grandes, incluida la tormenta tropical Fred, que causó devastación y seis muertes en el oeste de Carolina del Norte el año pasado. 

En 2020 el huracán Isaías y los restos del huracán Eta, azotaron partes del estado; al igual que el huracán Dorian en 2019. 

A estos se suman el Huracán Florence, las tormentas tropicales Michael y Alberto en 2018; y el huracán Matthew en 2016.

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