Durham.- La farmacéutica Pfizer, cuya vacuna contra el COVID-19 ha demostrado tener una efectividad del 100% en adolescentes de entre 12 y 15 años, ya ha comenzado los ensayos en niños pequeños, un paso significativo en la lucha contra la pandemia. Las primeras voluntarias del país en vacunarse fueron dos gemelas hispanas de Durham. 

Alejandra y Marisol Gerardo, de 9 años, recibieron la primera dosis de Pfizer en el hospital de Duke, el miércoles 24 de marzo.

“Estaban muy emocionadas” por recibir la vacuna pero, sobre todo, “estaban emocionadas de poder ir a la escuela y contárselo a todos sus amigos”, explicó en entrevista con Qué Pasa su madre, la Dra. Susanna Naggie.

Naggie trabaja en enfermedades infecciosas en el hospital de Duke y, junto con su marido, que también es científico, no lo dudaron a la hora de involucrar a sus hijas en los ensayos clínicos de la vacuna de Pfizer porque, dijo la madre, reconocen la importancia de contribuir a la ciencia.

“Creo que todos sabemos que, para volver a una vida normal, necesitamos tener inmunidad colectiva. Si no tenemos vacunas para nuestros hijos, es bastante difícil imaginar cómo vamos a lograr la inmunidad colectiva, al menos tan rápido como necesitamos para tener esto (el virus) realmente bajo control”, explicó la Dra. Naggie.

Los científicos estiman que el 80 por ciento de la población en Estados Unidos, incluidos los niños, necesitará vacunarse para que el país alcance la inmunidad colectiva, que es cuando el coronavirus se queda sin personas para infectar.

Para la doctora y su marido, participar en la investigación no sólo permite que sus hijas tengan acceso a la vacuna, sino que “hace avanzar el descubrimiento y el aprendizaje para que podamos llegar a un punto en el que todos los niños y todas las familias tengan acceso a una vacuna segura y bien estudiada”.

 “No sabíamos que iban a ser las primeras niñas (en vacunarse) hasta que llegamos a la clínica y vimos las cámaras”, reconoció la madre.

Los ensayos de Pfizer con menores de 12 años están en la primera fase del estudio, en el que participarán 48 niños de todo el país que recibirán tres niveles de dosis diferentes para determinar cuál es la más adecuada.
En esta primera fase, los científicos quieren ver si se puede usar una dosis más baja en un niño y obtener el mismo beneficio que en los adultos, explicó la doctora.

Tanto Alejandra como Marisol recibieron una dosis inferior a la que se está administrando en adultos y, en las próximas semanas, los investigadores verán qué grado de efectividad proporciona.

Por otro lado, la farmacéutica anunció el miércoles, 31 de marzo, que su vacuna tiene una efectividad demostrada del 100% en adolescentes de entre 12 y 15 años, según los resultados de un ensayo en fase 3 en 2.260 individuos.

La madre de las gemelas explicó que, tras inocularse, ambas tuvieron los efectos secundarios comunes en otros grupos de población.

“Tuvieron dolor en los brazos durante un par de días. Muy parecido a lo que hemos visto en adultos hasta ahora. Una de ellas tuvo dolor de cabeza durante las primeras 24 horas, así como algunos ganglios linfáticos inflamados en su axila, algo que también vemos comúnmente con los adultos”, explicó Naggie.

Ni la vacuna ni los efectos secundarios asustaron a las dos pequeñas que, acostumbradas a vivir con científicos, la investigación médica es un tema usual en el hogar. Además, haber visto a sus padres vacunarse, con las dos dosis, contribuyó a normalizar la situación.

“Los dos (la doctora y su marido) tuvimos dolor en los brazos y yo, después de mi segunda inyección, tuve dolor de cabeza durante aproximadamente 12 horas”, dijo la madre. Ver la reacción en sus padres hizo que vacunarse no fuera “aterrador” para las gemelas. “De hecho, fue algo así como, bueno, somos como mamá y papá”.

La parte del estudio que las asusta un poco, indicó la madre, son los análisis de sangre que se tienen que ir haciendo como parte del monitoreo.  

Estos análisis, aclaró la doctora, solo forman parte del estudio. “No serán parte de lo que un niño tendría que hacer una vez que se implementen (las vacunas) en la comunidad (infantil)”.

 Los resultados del ensayo se esperan para la segunda mitad del año y la farmacéutica espera vacunar a los niños más pequeños a principios del próximo año, reportaron varios medios nacionales.

Además de Pfizer, las compañías de Moderna y la británica AstraZeneca también han empezado a probar su vacuna en niños entre seis meses y 12 años.

Fotos: Cortesía del hospital de Duke

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