Charlotte.- Entre quienes creen que el matrimonio entre personas del mismo sexo debe prohibirse porque es contrario a sus creencias religiosas, y quienes opinan que se trata de una cuestión de derechos civiles en la que no se debe mezclar a Dios y la iglesia, el debate en torno al tema ha tomado nuevamente calor a nivel nacional, a raíz de dos audiencias separadas que tuvieron lugar en la Corte Suprema de los Estados Unidos la pasada semana.

En el primero de los casos la corte escuchó las alegaciones a favor y en contra de la Proposición 8, una enmienda constitucional de California que eliminó el derecho de las parejas homosexuales a casarse, después de que dicho derecho ya les había sido otorgado mediante una ley del congreso estatal.

En este caso la enmienda ya había sido discutida en la corte estatal de California y en una corte distrital y ambas instancias judiciales decidieron que era incostitucional, con lo cual tomaron partido a favor de quienes apoyan el matrimonio entre personas de igual sexo.

Pero los defensores de la medida, especialmente grupos religiosos y organizaciones conservadoras que defienden el matrimonio tradicional, decidieron trasladar el asunto hasta la Corte Suprema de los Estados Unidos, la cual emitirá su veredicto en junio de este año.

En el segundo de los casos, los magistrados de la máxima instancia judicial de la nación tendrán que determinar si la sección 3 de la ley conocida como Acta de Defensa del Matrimonio (Defense of Marriage Act. o DOMA en inglés), va en contra de los derechos constitucionales de los matrimonios gay.

Esta ley que fue puesta en vigor el 21 de septiembre de 1996 por el entonces presidente Bill Clinton, después de su aprobación en ambas cámaras del congreso, establece en su sección # 3 que el gobierno federal no reconoce el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Y es precisamente esta sección la que impide que un ciudadano norteamericano homosexual pueda solicitar una visa para su pareja, aun cuando resida en alguno de los estados donde se reconoce el matrimonio homosexual o uniones civiles entre personas del mismo sexo.

Este beneficio migratorio , entre otros como el derecho a adoptar como pareja, o a que alguien que enviude herede los bienes del cónyuge con amplias rebajas impositivas, se dan de manera automática en los matrimonios heterosexuales, pero son parte de los 1,094 beneficios a los que las parejas homosexuales no tienen derecho.

Y fue precisamente una lesbiana, Edith Windsor, de 86 años, quien decidió llevar sus argumentos contra esta ley hasta la Corte Suprema, después de que a la muerte de su esposa, con quien se había casado en Canadá varias décadas atrás, tuvo que pagarle al IRS 360,000 dólares en impuestos. Si se hubiese tratado de una pareja heterosexual, la anciana no hubiera tenido que pagar ni un centavo

Entre tanto, ¿qué dicen el gobierno, los políticos y el pueblo?

La administración del presidente Barack Obama hizo público el pasado año que no defendería la ley en las cortes e inclusive fue más allá recomendando al alto tribunal que derogue la sección 3. Razón por la cual tuvo que ser un grupo bipartidista del congreso denominado de Bipartisan Legal Advisory Group, el que se encargó de hablar a favor de la ley ante el Supremo.

Mientras que por su parte políticos de alto rango del partido demócrata como la exsecretaria de estado Hillary Clinton y hasta el mismo expresidente Bill Clinton, quien firmó la ley en 1996, han manifestado estar a favor del matrimonio homosexual y su oposición a la sección 3 de la ley DOMA.

Por otra lado, una encuesta llevada a cabo en fecha reciente por la cadena televisiva de noticias CNN, reveló que en estos momentos un 53 porciento de los norteamericanos declara estar a favor de los matrimonios entre personas del mismo sexo, lo cual representa un aumento del 13 porciento en comparación con el año 2007.

¿Qué pasa en los estados?

Hasta la fecha el matrimonio homosexual es legal en nueve estados; Maryland, Washington, Maine, Nueva York, Connecticut, Iowa, Massachusetts, Nuevo Hampshire, Vermont, y en el Distrito de Columbia, donde se encuentra Washington, la capital. Entre tanto se encuentra prohibido expresamente por la ley en 31 estados, entre los que se cuenta Carolina del Norte.

ELLOS OPINAN

“Este es un tema que me afecta en lo personal. Pienso que cada persona debe tener el derecho de casarse con quien quiera. A aquellos que esgrimen cuestiones religiosas para oponerse, yo les pregunto ¿dónde queda el amor y dónde queda la igualdad?”. Juan Ramos, NC Dream Team

“Tengo muchos amigos homosexuales y no tengo nada en contra de ellos como personas. Pero tenemos que basarnos en las escrituras, y la palabra de Dios dice bien claro que es abominación que un hombre se una con un hombre y una mujer se una con una mujer”. Maudia Meléndez, Jesus Ministry

“Esto es una cuestión de derechos civiles que tiene que ser resuelta por la sociedad con leyes justas y que garanticen la igualdad entre todas las personas. No se pueden basar las leyes de un país como este, en consideraciones religiosas como en la Edad Media”. Brian Molina

“Soy ateo y no soy gay, y pienso que ni la iglesia ni la corte tienen derecho a decidir por mí, con quién quiero casarme. Este es un tema que ni siquiera debería estar en discusión en una sociedad donde se respeten los derechos individuales”. Amaury Soto