Charlotte. -La senadora estatal, Natasha Marcus, presentó el Proyecto de Ley SB549, de Mejorar la Seguridad de las Tuberías de Combustible, como respuesta a la peor fuga de gasolina en la historia de Carolina del Norte, ocurrida en agosto de 2020, en la reserva natural Oehler, ubicada en Huntersville, al norte de Charlotte.

El derrame fue descubierto el 14 de agosto por dos adolescentes que se encontraron con un charco de gasolina, cuando practicaban motocrós en la reserva de 142 acres, que colinda con la vía que va de Huntersville a Concord.

 

1,2 millones de galones de gasolina

La corporación propietaria del oleoducto, Colonial Pipeline Co., reconoció se habían derramado 1,2 millones de galones de combustible de la tubería rota, tras informar inicialmente que se habían filtrado solo 63 mil.

“No podemos permitir que un desastre trágico como este vuelva a suceder. Nuestro estado puede y debe monitorear las viejas tuberías de líquidos peligrosos, en lugar de depender únicamente de la compañía de tuberías y el gobierno federal, para ser nosotros los vigilantes”, dijo Marcus, del Distrito Senatorial 41, donde ocurrió el percance.

 

Puntos del proyecto

El proyecto solicita que Departamento de Calidad Ambiental de Carolina del Norte (NC DEQ) estudie lo que se puede hacer en el ámbito de estado para evitar catástrofes ambientales como la sucedida en Huntersville.

El proyecto establece lo siguiente:

  • El Departamento de Calidad Ambiental estatal debe analizar la condición, seguridad e impacto ambiental de las tuberías que transportan productos petrolíferos a través de Carolina del Norte.
  • El NC DEQ deber presentar recomendaciones a la Comisión Legislativa Conjunta de Política Energética de la Asamblea General estatal sobre la necesidad de fondos adicionales para mejorar la seguridad de las tuberías
  • El propósito de los fondos será proteger la tierra y las aguas del estado de la contaminación causada por derrames de conductos de productos petrolíferos mal mantenidos.
  • Asignar 200 mil dólares para la realización del estudio.
  • Autorizar al NC DEQ para crear puestos de tiempo limitado para hacer el estudio.

 

Derrame histórico

El oleoducto en el que se ocurrió la fuga transporta combustible desde Texas hasta Nueva Jersey.

Las autoridades no han determinado cuánto tiempo estuvo agrietada la tubería subterránea antes de que los adolescentes descubrieran el pozo de gasolina, derivado del conducto instalado en 1978.

Según la entidad North Carolina Policy Watch, que utilizó datos de la Administración de Seguridad de Tuberías de Materiales Peligrosos (PHMSA), este ha sido el mayor derrame de gasolina en el país desde 2000.

 

Aviso de violación

En septiembre, el Departamento de Calidad Ambiental estatal, que dirigía Michael Regan, actual secretario de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), anunció que había emitido un aviso de violación a Colonial Pipeline debido al derrame.  “Continuaremos responsabilizando a Colonial Pipeline por el daño a los recursos naturales de Carolina del Norte”, señaló la comunicación.

 

Químicos cancerígenos

Los informes presentados al estado por Colonial muestran que el agua subterránea alrededor del sitio estaba contaminada con sustancias químicas cancerígenas, como benceno y bromodiclorometano.

Por su parte, el Departamento de Calidad Ambiental indicó que la fuga liberó componentes del petróleo que incluyen, benceno, tolueno, xileno y etilbenceno que exceden los estándares de calidad del agua subterránea.

De acuerdo con los propietarios del oleoducto, cerca de 740 mil galones de gasolina derramada se recuperaron del sitio.

En los últimos 20 años, Colonial Pipeline ha informado de 30 derrames en Carolina del Norte.

La corporación transporta gasolina, diésel, combustible para aviones y aceite para calefacción doméstica de refinerías ubicadas principalmente en la Costa del Golfo, a través de más de 5,500 millas de tuberías.

 

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