Winston-Salem.- Una adolescente incomprendida y rebelde, las drogas y sus devastadores efectos, los indestructibles lazos familiares, y Chiloé, una isla remota en el sur de Chile llena de leyendas, son los principales actores de El Cuaderno de Maya, una de las más recientes novelas de la reconocida escritora Isabel Allende, quien inició una gira por Estados Unidos para dar a conocer la versión en inglés de su libro.

El 2 de mayo la escritora llega a Winston-Salem para presentar en el Salem College “Una Conversación con Isabel Allende”, evento patrocinado por la organización Bookmarks que se dedica a la promoción de la lectura y las actividades literarias en el condado Forsyth.

Qué Pasa entrevistó a la autora chilena quien habló sin reservas de su libro y cómo las vivencias de su propia familia le ayudaron a moldear a Maya, la adolescente norteamericana de 19 años que cae en el mundo de las drogas y el alcohol y se involucra con peligrosos personajes que ponen su vida en peligro obligándola a escapar a una isla en el confín del mundo.

¿Cuál es la puerta que abre al lector la frase de Mary Oliver “Dime lo que planeas hacer con tu preciosa y desenfrenada vida”, que aparece al inicio de la novela?

“Es la vida de Maya, esa niña que echa a perder su vida. Muy jovencita, se mete en problemas tremendos pero luego tiene un momento de recapacitación, de rehabilitación y cuando ella tiene por fin tiempo y soledad, en esa isla en el sur de Chile, donde ella puede pensar en su propia vida, ahí se hace la pregunta: qué voy a hacer con el resto de mi preciosa vida”.

¿Le costó trabajo crear a este personaje? ¿Cómo logró romper esa brecha generacional entre usted y Maya para mostrarla tan auténtica, rebelde y malcriada?

“En esos momentos, cuando estaba escribiendo el libro, tenía a todos mis nietos adolescentes. Todos ya habían salido de la pubertad, estaban en la adolescencia y cada uno presentaba diferentes problemas. Afortunadamente ninguno de ellos tuvo ese camino tan duro como el de Maya, pero podría haber pasado, porque los niños por mucho que uno los cuide, están expuestos a todo, a la pornografía, la violencia que se ve en la Internet y la televisión. Yo vivía muy obsesionada, cómo los protege uno a estos niños, si no se protegen solos con lo que uno les ha dado como base y con la buena suerte que puedan tener, no hay manera. Entonces, poniéndome en el caso de todo lo que habría podido pasar a mis nietos pude muy fácilmente imaginar el personaje porque tenía la voz joven de estos chiquillos en mi cabeza”.

Allende además compartió con Qué Pasa las experiencias vividas en su propia familia con las drogas, lo que la ayudó a darle a Maya un perfil muy real del infierno que vive un adicto.

“Todo ese infierno de las drogas desgraciadamente nosotros lo hemos vivido aquí en la familia, porque los tres hijos de mi marido son adictos. La hija murió, el hijo mayor perdido entre las drogas, prisión, rehabilitación, y no ha podido hacer nada con su vida. Y el menor, que logró rehabilitarse, pasó más de 10 años usando heroína… Entonces he vivido todo eso tan de cerca, que no me costó mucho plasmarlo en el libro, no lo tuve que imaginar”.

El cuaderno que la abuela le regala a Maya se convierte en el diario donde esta adolescente deposita toda su vida, y el lector va descubriéndola desde su niñez feliz al lado de sus abuelos, para luego ver cómo la tragedia transforma su existencia y la lleva al mundo de las drogas y cómo, cuando todo parece perdido, logra escapar de ese infierno.

“A Maya la salva lo que ella tenía como fundamento, que era el cariño que había recibido de chica. Es una niña que había sido muy querida y que había tenido una sólida estructura familiar y por suerte, está metida en drogas y crimen por muy corto tiempo y ahí la agarra la abuela y la salva. La manda al sur de Chile donde ella se encuentra desconectada del mundo”.

Sobre este punto, la escritora da una voz de alerta de lo que pasa con la gente de hoy que “vive en el ruido” porque tienen que estar conectados a un aparato electrónico.

“Tienen que estar todo el tiempo en una conexión superficial y no tienen nunca silencio para pensar. Nunca pueden reflexionar sobre lo que ha pasado, el día pasa volando sin que quede nada”.

Para la autora de la Casa de los Espíritus, Cuentos de Eva Luna, e Inés del alma mía, entre otras obras, los dos personajes que más influyen en Maya son su abuelo y Manuel, un hombre misterioso que le da refugio en Chiloé.
“El abuelo es el pilar que sostiene a Maya”. Pero el papel de la mujer no deja de ser menos importante en la novela, y es algo que se repite en sus libros.

“Siempre en mis libros hay mujeres fuertes, es que mis libros son mucho sobre relaciones y emociones, eso es lo que más me interesa en los personajes. Y en general en la sociedad patriarcal en que vivimos, son las mujeres las que están más en contacto con eso, a las que les toca ese papel”, dijo Allende.

Hablando sobre el esperado evento “Una Conversación con Isabel Allende” que se llevará a cabo en el Salem College el 2 de mayo a las 7 pm, la escritora chilena dijo que inicialmente va a leer apartes del Cuaderno de Maya, para así dar paso a lo que los asistentes quieran preguntarle.

“No hay preguntas indiscretas, todo se puede preguntar y trataré de responder lo más honestamente posible”, aseguró.

Isabel Allende en WS
Fecha: Jueves, 2 de mayo
Hora: 7 pm
Lugar: Robert E. Elberson Fine Arts Center, Salem College. Sr4326, Winston-Salem, NC.
Boletos a la venta llamando al 1800 838-3006 o por internet www.bookmarksnc.org.