Natasha Castellanos obtuvo su doctorado en Ingeniería Química. Credit: Cortesía

Winston-Salem.- Eternas noches sin dormir, mucho esfuerzo y nunca faltar a la escuela, fueron algunas de las claves para que Natasha Castellanos cumpliera su sueño.

El semestre pasado, la inmigrante mexicana beneficiada con la Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA) se tituló como doctora en Ingeniería Química de la Universidad Estatal de Carolina del Norte.

“Llevo corriendo toda mi vida. Ahora es momento de respirar”, dijo Castellanos en una entrevista con Qué Pasa, donde habló sobre su trayectoria para alcanzar esta meta.

Su madre, Norma Castellanos, comentó que la dedicación de Natasha todos estos años es un “ejemplo a seguir”. Al graduarse del “high school” en Winston-Salem hace ya casi 10 años, la estudiante recibió un premio por no faltar a uno solo día de clases durante los trece años que estuvo inscrita en el distrito escolar. Además, la joven ganó varias becas que le permitieron cubrir los altos costos de la universidad. Entre las becas recibidas, Natasha obtuvo varias veces la beca “Por Una Vida Mejor” que otorgan Qué Pasa y el banco Wells Fargo, además de la beca de la Liga Hispana y otros premios para estudiantes destacados.

“Como mamá no se debe quitar el dedo del renglón y motivarlos a seguir estudiando”, dijo Norma Castellanos sobre el apoyo que dio a su hija para que se titulara del doctorado, sin olvidar “las noches sin descanso” de Natasha, entre las tareas y su búsqueda sin final por becas para financiar sus estudios.

Natasha llegó a Winston-Salem a la edad de 4 años, procedente de Lázaro Cárdenas, en la costa de Michoacán. Según recuerda, desde niña siempre quiso ir a la escuela, hasta llegar a la edad donde se dio cuenta que su camino sería más complicado que para la mayoría de sus compañeros. La joven indocumentada tenía poca información sobre sus opciones universitarias, pero logró ser admitida con media beca al Salem College y se tituló de esta institución privada para mujeres en el 2016.

Al finalizar la primera etapa de sus estudios universitarios, Natasha buscó seguir adelante e ingresó al programa de doctorado de NC State en Raleigh, dentro del departamento de Ingeniería Química.

La mexicana explicó que, al ser aceptada en esta universidad pública, su realidad dio un giro y su estatus con DACA adquirió mucho valor. Al ser una estudiante de doctorado y colaborar en investigaciones, su función en la universidad y laboratorios fue como de una “empleada” que ayudaba a un profesor.

“Es donde más me contó tener DACA”, dijo la ahora doctora, quien investigó los geles magnéticos y finalizó una tesis de 195 páginas.

En la entrevista, Natasha instó a los jóvenes que saquen provecho de las oportunidades que ofrecen las becas y exploren las opciones en las carreras de ciencias, tecnología y matemáticas.

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