Charlotte.- El  fluctuante  e incierto 2014 culminó con un balance positivo para los inmigrantes radicados en Estados Unidos, y Carolina del Norte.

Sin reforma
En el ámbito federal no  se aprobó la esperada reforma migratoria integral, que habría dado una solución duradera a la situación de 11 millones de indocumentados.

El proyecto bipartidista aprobado en el Senado, en el verano de 2013, fue ignorado en 2014 por el liderazgo republicano en la Cámara de Representantes, y murió en el Capitolio.

El alivio migratorio
El presidente Barack Obama asombró al país antes de finalizar el año con una acción ejecutiva migratoria, que había sido aplazada por circunstancias del calendario electoral y las presiones de políticos  y legisladores de su partido.

Cuando parecía que la intervención presidencial a favor de los inmigrantes había sido desechada, ante la dura derrota electoral demócrata en los comicios noviembrinos de medio término, el mandatario abrió una senda de esperanza para cinco millones de indocumentados con el anuncio de alivio migratorio, el 20 de noviembre.

155 mil en el estado
La acción ejecutiva del presidente da presencia legal en el país por tres años renovables a los padres que tienen hijos ciudadanos o residentes legales y amplía el programa de acción diferida para los soñadores.

El Instituto de Política de Migración (MPI), con sede en Washington proyecta que al menos 155 mil indocumentados radicados en Carolina del Norte se beneficiarán de las medidas presidenciales.

Sin embargo,  la cifra de protegidos por el alivio migratorio en el estado podría ser mayor.  El MPI calcula el número de inmigrantes “irregulares” en Carolina del Norte en 354 mil.

El Censo concluyó que en 2013 había en el estado 307,282 hispanos menores de 18 años, nacidos en el país, entre los cuales estarían los niños y adolescentes que al ser ciudadanos le darían presencia legal a sus padres, mediante el alivio migratorio ordenado por el presidente.

Pero, la acción ejecutiva dejó a nivel nacional a seis millones de indocumentados por fuera de su protección y en el estado podría alcanzar la cifra de 190 mil.

Sin licencias
La esperanza de contar con licencias de conducir para los indocumentados  en Carolina del Norte se inició con buenos auspicios en 2014.

La activista Maudia Meléndez, que comenzó en 2011 la campaña estatal para retornar  los permisos de conducción a los inmigrantes, cristalizó en 2013 la propuesta de ley HB 786, que presentó en la Cámara de Representantes del estado, el legislador republicano Harry Warren.

El proyecto cursó en la Legislatura estatal hasta las instancias más altas del proceso y sobrevivió a un veto del gobernador Pat McCrory, pero en 2014 la propuesta murió en el verano víctima de los intereses electorales con vista a las elecciones del 4 noviembre.

Más de 200 mil inmigrantes se habrían beneficiado del proyecto de ley que proponía devolver el privilegio de manejar a los indocumentados en Carolina del Norte.

Sin matrículas estatales
El fiscal estatal Roy Cooper, comenzó 2014 negándole a los soñadores amparados por la acción diferida el acceso a las universidades y colegios universitarios de Carolina del Norte, pagando matrículas como residentes del estado.

Los soñadores repudiaron la decisión del funcionario demócrata contra el pago igualitario de las colegiaturas en centros de educación superior por parte de los inmigrantes radicados en el estado. Los “dreamers” argumentaron durante 2014,  que esa regulación contrasta con las de cerca de 20 estados del país que admiten la llamada “in-state tuition” para los alumnos amparados por la acción diferida.

Elecciones
Para las elecciones de noviembre, los soñadores estatales hicieron campaña en contra de la senadora federal demócrata, Kay Hagan, que había votado en 2010 contra  el Acta de los Sueños, que habría legalizado a los “dreamers” indocumentados. Hagan resultó derrotada por el expresidente de la Cámara de Representantes Estatal, Thom Tilis, quien se estrenó como senador electo oponiéndose a la acción ejecutiva que evita la separación familiar en millares de hogares latinos del estado.

Estatalmente se registró un aumento significativo en la participación electoral de los hispanos en los comicios de medio término del 4 de noviembre de 2014.

Más de 26 mil latinos acudieron a los precintos de votación en el estado, en contraste con los 15 mil de 2010, en un proceso electoral similar. Para las elecciones de 2014 hubo 127 mil electores hispanos inscritos y en 2010, la cifra fue de 107 mil registrados.

Este 2014 concluye con augurios de un 2015 mejor para los inmigrantes.