Coches autónomos van a tener un gran impacto en la economía mundial.

La semana pasada en Dubai, el gobierno  afirmó que quiere reemplazar la mayoría de los coches de la ciudad por vehículos autónomos para el año 2030, afirmando  que el plan va reducir los costos y los accidentes de tráfico. El proyecto sería un trabajo conjunto por la Autoridad de Carreteras y Transporte de Dubai y la Fundación Futuro Dubai.

En los Estados Unidos, los coches son por lo general la segunda mayor inversión en el presupuesto de los hogares, a pesar de que los estudios muestran que el 90  del tiempo se quedan estacionados.

Si los coches sin conductor llegan al mercado, las ventas de automóviles de Estados Unidos pueden disminuir hasta 40 por ciento en los próximos 25 años, afirmaron analistas de Barclays Brian Johnson, en un informe el año pasado.

General Motors y Ford Motor Co., agregó, que habría que reducir su número combinado de plantas de ensamblaje en  Estados Unidos  y Canadá a 17 de los actuales 30. Cerca  de 25,000 trabajadores del sector automovilístico perderían sus puestos de trabajo.

Dos gigantes de Silicon Valley, Google y Apple Inc., podrían ser los grandes ganadores.

Google, que dice que quiere socios de automoción, podría conceder licencias de su software de auto-conducción a las empresas de automóviles en todo el mundo.

Apple, sin anunciar oficialmente su proyecto, no menciona sus planes.

Pero  sugiere que podría querer comercializar vehículos con la marca Apple, aunque su fabricación podría ser hecha con socios comerciales dentro o fuera del país, como lo hace con los  iPads y iPhones.

Las personas que conducen taxis, coches, autobuses de tránsito, Uber, o camiones de reparto serían los grandes perdedores. El número de puestos de trabajo perdidos en los Estados Unidos  por sí solo podría ascender a 2.6 millones, o casi un 2 por ciento de la fuerza de trabajo, calcula el economista Martin Zimmerman de la Universidad de Michigan.

Con el tiempo, la adopción generalizada de la conducción autónoma y la tecnología para evitar accidentes podría afectar las aseguradoras de automóviles.

Las aseguradoras de automóviles podrían beneficiarse al retrasar grandes descuentos para los clientes que compran la nueva tecnología  automatizada de auto conducción, argumentando que se necesitarán años de experiencia para comprobar si realmente evitan accidentes y muertes.

De todos modos, es un hecho que la industria se está moviendo rápidamente en esta dirección y no hay como evitar que la nueva tecnología haga parte de nuestro día  a día en un futuro muy cercado.