Washington, 8 abr .- Los organizadores de la concentración del próximo 10 de abril en Washington en favor de que la reforma migratoria incluya un camino a la ciudadanía prevén una asistencia de “decenas de miles” de personas, lo que constituiría una jornada histórica.

En una rueda de prensa telefónica en la que se detallaron los pormenores del evento, la directora de derechos de los inmigrantes y justicia racial en el Centro para Cambio Comunitario, Kica Matos, recordó hoy que los manifestantes están convocados a las 3 pm hora local en la cara Oeste del Capitolio.

“Vendrá gente de los cincuenta estados: familias, líderes sindicales, defensores de los derechos de los inmigrantes… todos para pedir que el Congreso y el presidente arreglen un sistema migratorio roto, y que lo hagan ahora”, sentenció Matos.

Además de la concentración, a lo largo del día varios de los manifestantes desplazados a Washington se reunirán con legisladores en sus oficinas, para trasladarles la urgencia de la reforma y la necesidad de una vía a la ciudadanía para los once millones de indocumentados que se calcula que residen actualmente en EE.UU.

Todo ello derivará, según Matos, en que el llamado ‘Rally por la ciudadanía’ se convierta en “el día más grande de presión popular al que jamás se ha enfrentado el Congreso”.

La marcha también ha encontrado destacados apoyos entre artistas latinos, quienes, a través de las redes sociales y los medios de comunicación, se han sumado a la iniciativa, como el caso de la cantante puertorriqueña Olga Tañón, cuya implicación la ha llevado a erigirse en una de las principales caras públicas del evento.

Tañón encabezará una comitiva a la que es posible que se unan (aún no lo han podido confirmar por cuestiones de agenda) artistas de la talla del cantante colombiano Juanes, los mexicanos José Manuel Figueroa (hijo de Joan Sebastian) y Gloria Trevi, el rapero cubano-estadounidense DJ Laz y figuras televisivas como Stephanie Severino, Sissi Fleitas o Tanya Charry.

“Ya hemos estado antes en el Capitolio, pero esta vez es distinta. Washington ha cambiado y los políticos han aprendido su lección. Ignoraron a los latinos y salieron perjudicados. Éste es el momento”, aseguró el director ejecutivo del grupo comunitario CASA de Maryland e impulsor de la marcha, Gustavo Torres.

“Las familias no pueden seguir separadas. Once millones de personas no pueden seguir viviendo en las sombras. Los políticos finalmente han entendido que no pueden ignorar a los inmigrantes”, indicó Torres, quien defendió que “tanto el Grupo de los Ocho (senadores que están trabajando en el proyecto de reforma) como el Congreso entero deben darse cuenta de que no seremos silenciados”.

Aunque se esperan asistentes provenientes de todos los estados, “la gran mayoría”, según los promotores, acudirán de la propia capital, así como de los estados colindantes de Virginia y Maryland, puesto que ese mismo día se celebrarán concentraciones en muchas otras ciudades de EE.UU.