Washington.- Entre setenta y cien mil personas, de acuerdo con diferentes cálculos, se congregaron el pasado miércoles en los jardines de el Capitolio en Washington, sede del congreso de los Estados Unidos, para pedirle a los legisladores que de una vez terminen de elaborar y aprueben una ley de reforma migratoria integral, que legalice a  los más de once millones de indocumentados que hay en el país.

Durante la congregación desfilaron por la tribuna e hicieron uso de la palabra; senadores, congresistas, líderes de la comunidad indocumentada y artistas, entre otras personalidades, quienes expresaron su confianza en que una reforma está cerca, y reconfortaron a los decenas de miles de reunidos con frases de aliento y de esperanza.

“En la unión está la fuerza y, si estamos unidos, sí se puede y lo vamos a lograr. Este es el momento”, expresó ante la multitud el cubanoamericano Bob Menéndez, senador demócrata por el estado de New Jersey e integrante del grupo de ocho miembros del cuerpo legislativo que trabajan en la elaboración de una propuesta de reforma.

Un par de horas antes del inicio de la manifestación en los jardines del Congreso, varios centenares de personas se habían congregado frente a las oficinas del Departamento de Seguridad Interior (DHS por sus siglas en inglés), que también alberga la alta jefatura del ICE, (policía de inmigración), para gritar consignas contra las deportaciones y en favor de la unidad familiar.

“Llegó la hora”, consigna oficial de la marcha, “Sí se puede”, “No más deportaciones” y “Ciudadanía para 11 millones de inmigrantes ya”, gritaron los congregados durante varios minutos, mientras eran observados desde las ventanas de los pisos superiores por funcionarios y trabajadores de dichas oficinas gubernamentales.

Varias decenas de residentes de Charlotte, movilizados por diferentes organizaciones comunitarias como Action NC y la Coalición Latinoamericana, viajaron durante largas horas en autobús hasta la capital, para unirse a las decenas de miles que lo hicieron desde otros estados de la costa este para participar en la gigantesca manifestación.

Otros autobuses, tres de ellos financiados por Qué Pasa Media Network, casa matriz de este semanario, partieron a su vez desde diferentes ciudades de Carolina del Norte, transportando tanto a miembros de la comunidad indocumentada como a ciudadanos y residentes que apoyan la reforma.