Con o sin capucha, la sudadera, íntimamente ligada a los gimnasios y las prendas de corte adolescente, se presenta esta temporada alegre y divertida con siluetas contemporáneas, y enriquecida con ilustraciones de ciencia-ficción.

La historia de la sudadera se remonta a finales del siglo XIX, cuando los fruteros y verduleros franceses echaban mano de cómodos y gruesos jerséis para protegerse del frío. Más tarde, gracias a sus magníficas bondades para preservar el calor, se instala en el petate de los soldados de la I Guerra Mundial.

Transcurridos unos años, la sudadera viaja hasta Estados Unidos, donde evoluciona y se cuela en los gimnasios. A partir de ese momento, se corta por su parte frontal y se le añade una cremallera para quitarla y ponerla con mayor rapidez.

En la década de los setenta, la sudadera es acaparada por los cantantes de hip-hop y los bailarines de ‘breakdance’, quienes hacen de ella su uniforme de calle en los barrios neoyorquinos. A finales de los ochenta, los “hijos de papá” la reservaba para su momento de ocio y las grandes firmas de deporte imponen el chándal en la calle, prenda que se luce en cualquier sitio y en cualquier momento del día.

Pocos escaparon a la moda del chándal, estilismo que servia para ir a la compra, para ir al colegio, para ir a una barbacoa a casa de unos amigos, incluso para ir al cine. Fue tal su éxito que incluso la cantante española Martirio lo incluyó en una copla “con el chándal y los tacones, arreglá pero informal, me voy pal’hiper’.

Regresa con un fuerte carácter urbano

Foto: EFE
Veinte años después, en lugar de morir, la sudadera regresa con un fuerte carácter urbano que le permite codearse en la ciudad con prendas más formales como una falda, un pantalón pitillo o un ‘short’, según se ha visto en las pasarelas internacionales.

Esta temporada, los diseñadores, además de camuflar sus connotaciones deportivas, mantienen su versatilidad y la reinventan en una nueva paleta cromática con nuevos estampados, divertidos dibujos, lentejuelas, tachuelas y pedrería.

Desde que Humberto Leon y Carol Lim, diseñadores de la firma Kenzo, crearan los modelos ilustrados con una cabeza de tigre y la torre Eiffel, la sudadera ha perdido sus connotaciones deportivas y se ha convertido en una prenda ‘chic’, muy deseada por las celebridades.

La más codiciada es el diseño creado por la firma Balenciaga, confeccionada con tejido de neopreno, una silueta muy contemporánea y adornada con ilustraciones galácticas y retrofuturistas. Esta prenda versátil y básica, apta para cualquier talla masculina o femenina, se instala en los armarios para facilitarnos la vida.

Olvidándose de los vaqueros, es tal la fiebre que hoy existe por esta prenda todoterreno que se mezcla sin pudor con camisas blancas, faldas de tubo, pantalones capri, vestidos o zapatos de tacón. Si se desea marcar tendencia al más puro estilo Olivia Palermo, hay que apuntarse a la sudadera gris conjuntada con una falda vaporosa y metida por dentro. Está claro que el ‘sport chic’ arrasa esta primavera-verano.