Raleigh.- Tras la jornada de cabildeo, líderes religiosos y sindicales dieron su respaldo al proyecto de reforma migratoria.

“No podemos esperar para reformar un sistema que está quebrado, es injusto y desleal”, dijo Monseñor David Brockman, Vicario General de la Diócesis Católica de Raleigh, quien dio el apoyo de la iglesia al proyecto de reforma migratoria en nombre del los obispos Michael Burbidge de Raleigh y Peter Jugis de Charlotte.

Brockman explicó que la Iglesia Católica apoya la reforma de inmigración porque se trata de una “cuestión moral”.

“Como católicos, hacemos un llamado a todos los partidos implicados a que se comprometan a seguir este debate en forma civilizada y respetuosa, reflejando la bondad de nuestro país, resistiendo el etiquetado o demonizar a quienes proporcionan trabajo a nuestra economía y una vida para sus familias”, afirmó Brockman.

Dana Cope, director ejecutivo de Asociación de Trabajadores del Estado de Carolina del Norte (SEANC), que agrupa a 55 mil miembros de todo el estado, también dio su respaldo pleno a una reforma de inmigración.

“Tengo un mensaje para los americanos. Muchos de ellos sugieren que debemos enviar a 11 millones de personas de regreso a casa. Bueno, hoy tengo algo que decirles: estas personas no se van ¿y saben por qué? por qué ellos ya están en su hogar”, dijo Cope.

Durante la asamblea pública sobre la reforma de inmigración, líderes religiosos de diferentes iglesias y credos se pronunciaron también a favor de la reforma de inmigración que sea comprensiva, justa y legalice a los 11 millones de indocumentados en el país.