Violencia sexual: el Stealthing
Credit: Qué Pasa CanStock

La violencia sexual es cualquier actividad o contacto sexual que ocurra sin consentimiento.

Unicef define violencia sexual a la “acción de someter a una persona a la voluntad de un agresor, aprovechándose de la impotencia y desvalimiento de las víctimas, con la intención de dañarla, causarle dolor y sufrimientos (físicos o mentales), despersonalizarla y dominarla sometiéndola a actos sexuales sin su autorización ni consentimiento”

De este modo, la violencia sexual abarca una gran cantidad de prácticas y de modos.

Últimamente, ha llamado la atención de los especialistas una nueva forma de ejercer violencia sexual sobre el cuerpo y la integridad de una persona.

Esta nueva conducta recibe el nombre se Stealthing.

¿Qué es el Stealthing?

Se llama stealthing a la práctica sexual en la cual durante el acto sexual una de las personas se quita el preservativo sin el consentimiento o sin previo aviso a su pareja y continúa la relación sexual sin el preservativo sin que el otro lo sepa.

Otra modalidad de Stealthing que también se practica, es dañar intencionalmente el preservativo antes o durante la relación sexual, a pesar de que la pareja sexual solo ha dado su consentimiento para tener relaciones sexuales utilizando preservativo.

Aclaramos, no se trata de un accidente. Es un acto intencional.

Es evidente que se trata de un acto no consensuado. Por el contrario, es un acto individual que incumple lo que se había acordado.

De este modo, si dos adultos convienen tener sexo usando preservativo, tanto para prevenir enfermedades como para evitar embarazos no deseados y uno de los dos incumple este acuerdo está avasallando la libertad y está violentando el cuerpo del otro.

Por eso, en algunos países sacarse el preservativo sin el consentimiento de la pareja sexual se considera una violación.

Esto se debe a que el stealthing convierte una relación sexual consentida en una no consentida.

La palabra stealthing viene del inglés y significa “sigilosamente” o “secretamente” ya que la característica principal de esta esta práctica es actuar a escondidas.

Esta práctica se basa en un engaño, ya que las personas acuerdan el uso del preservativo y luego, sin el consentimiento una de ellas el otro se lo quita o lo daña. Lo engaña. Le hace creer que respeta su decisión y luego no lo cumple.

Hay que comprender que toda práctica sexual no consensuada es una agresión sexual.

Las relaciones sexuales entre adultos siempre deben ser consentidas y acordadas. Cualquier acto que no respete el acuerdo se considera una agresión sexual.

Según un estudio de Alexandra Brodsky publicado en el Columbia Journal of Gender and Law, la revista de la Universidad de Columbia de Género y Derecho señala que esa práctica no consensual es común entre personas jóvenes y sexualmente activas.

Así mismo, esta abogada, advierte que el stealthing “expone a las víctimas a riesgos físicos de embarazo y enfermedad” y que es “muchas lo experimentan como una grave violación a su dignidad”.

De este modo, esta actividad puede ser catalogada como un abuso sexual o violación, y también como una manera de coerción reproductiva, ya que este comportamiento no respeta las decisiones en relación con la salud reproductiva de cada persona.

Riesgos

El uso correcto del preservativo está recomendando por la OMS para prevenir la transmisión de VIH desde la década de 1980. Hoy, sigue siendo el método más efectivo para prevenir el contagio y la propagación del VIH.

Además, el preservativo no solo previene el VIH, sino que además sirve para evitar otras enfermedades de transmisión sexual.

Por último, el uso de preservativo también es utilizado como método anticonceptivo para evitar embarazos no deseados.

Teniendo en cuenta esto, cada vez que una persona se quita el preservativo en medio de una relación sexual expone al otro a todas estas posibilidades.

Por otro lado, hay que evaluar el daño psíquico y emocional que causa.

Entre ellas destacamos, la desesperación por la violación de la confianza y de la dignidad de la persona. Esto se debe a que su libertad se ve avasallada por este acto.

La sensación de vulnerabilidad por el engaño en un momento íntimo que puede generar estados depresivos y pérdida de confianza en los demás.

 Además, la preocupación, la angustia y el miedo por la posibilidad de haber quedado expuesto a una enfermedad de transmisión sexual o a un embarazo no deseado sin haberlo decidido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.