La Navidad es una celebración en la que se renuevan las tradiciones. Año a año se repiten los rituales y de esta manera van pasando de generación en generación. Entre las tradiciones más extendidas y populares tenemos:

  • Los Nacimientos consisten en la representación del nacimiento de Jesucristo. Las figuras principales son el establo en donde nació Cristo, la Sagrada Familia, los animales, los pastores y los Reyes Magos.
  • Los Villancicos son cantos alusivos al nacimiento de Cristo. Algunos como Noche de Paz tienen versiones en varios idiomas o ritmos, con el mismo o distinto nombre.
  • Las Posadas son una serie de fiestas que recuerdan el trayecto de San José y la Virgen María para llegar a Belén. Estas celebraciones tienen lugar del 16 al 24 de diciembre en México.
  • El Árbol de Navidad consiste en un árbol de conífera adornado con esferas de colores, cintas brillantes, estrellas.
  • Las Tarjetas navideñas además de los regalos, se intercambian tarjetas de felicitación por motivo de las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Esta costumbre fue creada por el londinense John Callcott Horsley en 1843.

Uno de los más conocidos es A Christmas Carol, que en realidad no es un cuento sino novela corta escrita por el británico Charles Dickens y publicada originalmente el 19 de diciembre de 1843. Esta novela cuenta la historia de un hombre avaro y egoísta llamado Ebenezer Scrooge y su transformación tras ser visitado por una serie de fantasmas en Nochebuena. La novela consiguió un inmediato éxito y con el correr del tiempo fue llevada al cine en innumerables versiones. La última versión, A Christmas Carol, fue estrenada en 2009. Es una adaptación protagonizada por Jim Carrey en múltiples roles, incluyendo el personaje de Ebenezer Scrooge cuando es joven, cuando es un adulto y cuando es un hombre de edad avanzada; así como los tres fantasmas que atormentan a Scrooge. La película está en formato 3D.

Los cuentos de Navidad, además de contar una historia navideña, tienen como principal objetivo trasmitir valores a los niños, especialmente los valores de generosidad, de amistad y aprender a compartir con los demás.

Esta Navidad, les regalamos un cuento tradicional de Navidad para que puedan compartirlo con los más pequeños. ¡Feliz Navidad!

Un trato con Santa Claus
Cuento de Navidad sobre la amistad
Julián estaba tan enfadado por los pocos regalos que había recibido la Navidad anterior, que la carta que escribió a Papá Noel aquel año resultó tan dura que el mismo Santa Claus fue a visitarlo unos días antes.

– ¿Por qué tanto enfado y por qué quieres tantos regalos? – preguntó Papá Noel- ¡Pero si tienes un montón de amigos!

– ¡Me da igual! Quiero más juguetes y menos amigos.

Y tan molesto estaba el pequeño Julián que el bueno de Santa Claus tuvo que proponerle un trato:

– Está bien. Como muchos otros niños me han pedido tener más amigos, te daré un regalo más por cada amigo al que renuncies para que se lo pueda ofrecer a otros niños.

– ¡Hecho! – dijo el niño sin dudar – Además, puedes quedártelos todos.

Aquella Navidad Julián se encontró con una enorme montaña de regalos. Tantos, que dos días después aún seguía abriéndolos. El niño estaba feliz, gritaba a los vientos lo mucho que quería a Santa Claus, y hasta le escribió varias cartas de agradecimiento.

Luego comenzó a jugar con sus regalos. Eran tan alucinantes que no pudo esperar a salir a la calle para mostrárselos a los demás niños.

Pero, una vez en la calle, ninguno de los niños mostró interés por aquellos juguetes. Y tampoco por el propio Julián. Ni siquiera cuando este les ofreció probar los mejores y más modernos aparatos.

– Vaya- pensó el niño – supongo que me he quedado sin amigos. Bueno, qué más da, sigo teniendo mis juguetes.

Y Julián volvió a su casa. Durante algunas semanas disfrutó de un juguete nuevo cada día, y la emoción que sentía al estrenar un juguete todas las mañanas le hizo olvidar su falta de amigos. Pero no había pasado ni un mes cuando sus juguetes comenzaron a resultarle aburridos. Siempre hacían lo mismo, y la única forma de cambiar los juegos era inventándose nuevos mundos y aventuras, como hacía habitualmente con sus amigos. Sin embargo, hacerlo solo no tenía mucha gracia.

Entonces empezó a echar de menos a sus amigos. Se daba cuenta de que cuando estaba con sus amigos, siempre se les ocurrían nuevas ideas y formas de adaptar sus juegos ¡Por eso podían jugar con un mismo juguete durante semanas! Y tanto lo pensó, que finalmente llegó a estar convencido de que sus amigos eran mucho mejores que cualquier juguete ¡Pero si llevaba años jugando con sus amigos y nunca se había aburrido de ellos!

Y tras un año de mortal aburrimiento, al llegar nuevamente la Navidad redactó para Santa Claus una humilde carta en la que pedía perdón por haber sido tan torpe de cambiar sus mejores regalos por unos aburridos juguetes, y suplicaba recuperar todos sus antiguos amigos.

Y desde entonces, no deseó por Navidad otra cosa que tener muchos amigos y poder compartir con ellos momentos de juegos y alegrías, aunque fuera junto a los viejos juguetes de siempre…
 

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