Frase de la semana
Como te ven te tratan.  Si te ven mal te maltratan, si te ven bien te contratan.”  Mirtha Legrand

La actitud es definida como un estado mental que orienta la respuesta de una persona ante los acontecimientos. La Real Academia española  menciona tres definiciones de la palabra actitud:

  1. La actitud es el estado del ánimo que se expresa de una cierta manera
  2. Las otras dos definiciones hacen referencia a la postura: del cuerpo de una persona cuando la postura se halla asociada a la disposición anímica o de un animal.

Podemos decir que la actitud es una disposición mental que se forma con las experiencias vividas y que se expresa a través del comportamiento. Es un estado interno, pero se hace visible a los demás a través de la postura corporal, los gestos, el tono de voz, la forma de mirar, de escuchar, etc. Por ejemplo no es lo mismo tener una actitud entusiasmada que una actitud indiferente.

El tema es que no siempre somos conscientes de la actitud que tenemos.

Los expertos aseguran que la actitud con la que encaramos las cosas de nuestra vida influye en el resultado que tendremos. Así, nuestras actitudes conscientes o inconscientes pueden ir determinando nuestras vidas, sin que nosotros lo notemos.

Una reciente investigación realizada en la Universidad de Stanford  aporta nueva luz sobre este tema. La psicóloga Carol Dweck quien ha pasado toda su carrera estudiando la relación entre la actitud y el rendimiento fue la que desarrolló esta investigación.

Su último estudio muestra que la actitud es más importante para tener éxito que el coeficiente intelectual.

Dweck encontró que las actitudes centrales de la gente caen en una de dos categorías: una mentalidad fija o una mentalidad de crecimiento.

Descubrió que muchas de las personas con un alto IQ (coeficiente intelectual) dan por sentada su inteligencia. Encontró que aquellos con un alto IQ pero con una mentalidad fija tienden a fracasar más que quienes tienen un IQ promedio pero una mentalidad de crecimiento.

Con una mentalidad fija, crees que eres quien eres y no puedes cambiar.

Las personas con una mentalidad de crecimiento creen que pueden mejorar con esfuerzo. Esta creencia hace que superen a aquellos con una mentalidad fija, incluso cuando tienen un coeficiente intelectual más bajo, porque aceptan desafíos y los ven como oportunidades.

El factor decisivo en la vida es cómo resolvemos las adversidades. Las personas con una mentalidad de crecimiento aceptan retrocesos, no bajan los brazos frente a los problemas, y mantienen una actitud positiva. Saben que el error y el fracaso son momentos del recorrido.

Según Dweck, el éxito en la vida se basa en saber cómo lidiar con el fracaso. Ella describe el enfoque sobre el fracaso que tienen las personas con la mentalidad de crecimiento de esta manera: “El fracaso es información-lo calificamos de fracaso, pero es un conocimiento más, ‘Esto no funcionó, y soy un solucionador de problemas, así que voy a intentar algo más’.”

Hay innumerables personas de éxito que nunca lo hubieran conseguido si hubieran sucumbido a sentimientos de impotencia ante el fracaso.

Estos son sólo algunos ejemplos:

  1. En 1919 Walt Disney fue despedido del periódico donde trabajaba como caricaturista (el Kansas City Star) porque su superior consideraba que: “no tiene ninguna buena idea”
  2. Un productor de televisión de Baltimore le dijo a Oprah que ella era “inadecuada para un noticiero” La etapa de presentadora de noticiero nocturno de Oprah Winfrey no ayudó más que para ponerle emoción a su historia. El productor de Baltimore’s WJZ-TV se cansó y la sacó del aire. Como consuelo, le ofreció un papel en un programa de televisión durante el día. Winfrey tenía al principio el corazón roto. En ese momento, la televisión durante el día era un gran paso hacia atrás desde las noticias nocturnas. Su tristeza rápidamente se desvaneció cuando el programa, People Are Talking, se convirtió en un éxito.
  3. Henry Ford tuvo dos compañías de automóviles fallidas antes de tener éxito con Ford
  4. Steven Spielberg fue rechazado por la Escuela Cinematográfica de Arte de USC varias veces.

Fue la actitud de estas personas lo que les permitió sobreponerse al fracaso y al rechazo y seguir luchando para concretar finalmente sus sueños.

La confianza en uno mismo, la perseverancia, la capacidad de recuperación, la flexibilidad, son pilares que pueden marcar la diferencia a la hora de conseguir lo que uno se propone.

Revisar las propias actitudes, tanto las conscientes como las inconscientes, puede ser la llave que abra el camino hacia la concreción de los  proyectos que cada quien tiene.

 

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