La mayoría de los padres y madres desea que sus hijos sean felices. Si pudieran, tratarían de evitarles los sufrimientos de la vida y serían capaces de grandes sacrificios con tal de ver a sus hijos sonreír.

Para la psicología la felicidad depende de la actitud con la que se encaran las diversas situaciones de la vida. La felicidad no es una respuesta automática a las situaciones externas, sino que se trata algo que se puede desarrollar internamente: la actitud positiva.
Es este uno de los secretos de la felicidad: no se encuentra en las cosas externas, sino en el propio interior.
Con esta herramienta cualquier persona será capaz de encarar la vida con mayor confianza, alegría y entusiasmo. Es la actitud interna la que determina el bienestar emocional y psicológico que experimenta una persona. Y esta actitud se interioriza y se aprende en los primeros años de vida. La infancia es el período en el que se instauran los modelos y los patrones de conducta emocional que regirán durante la vida adulta.
¿Quiere que sus hijos sean felices? Entonces déle las herramientas necesarias para serlo.
 Pero entonces: ¿es posible enseñarles a los hijos a ser felices?
La respuesta es SÍ.
Todos sabemos que no es posible evitarles que sufran decepciones, o malos momentos, o temores, o disgustos. La vida es transcurrir por todo tipo de situaciones y de emociones y no es posible proteger a los hijos de ese transcurrir de la vida.
Pero sí es posible enseñarles a tener una actitud positiva. Es posible enseñarles a cuidar la alegría. Es posible enseñarles que la llave de la felicidad está en ellos mismos. Es posible educarlos para ser felices. ¿Cómo? Dándoles las herramientas para que sepan tener una actitud positiva.

La familia: escuela de la felicidad

La vida en familia puede ser una escuela en la que los niños aprendan a ser felices.
La familia es el espacio donde se cultivan los valores y se forja la personalidad. En este espacio familiar las personas aprenden cómo es la vida y las diversas actitudes que se pueden tener  ante ésta.
Los niños son como esponjas que absorben el clima emocional que se vive en el hogar. Si en la familia se vive y se expresa un ambiente emocional de alegría, optimismo y confianza, los niños absorberán estas emociones y podrán desarrollarlas como una herramienta propia.  
Una de las herramientas claves para la felicidad es el optimismo.
El optimismo tiene que ver con la alegría y el buen humor pero no son lo mismo. El optimismo es un hábito de pensamiento positivo. El diccionario define el optimismo como la propensión a ver y a esperar de las cosas la parte más favorable.
Ser padres optimistas no es sólo ser  alegres y divertidos. Es poder ver siempre las cosas desde un punto de vista favorable. Es desechar los pensamientos negativos y confiar en uno mismo y es trasmitir esta actitud a sus hijos.
Recuerde que el optimismo permite ver lo positivo de cuanto nos rodea. Es un hábito de pensamiento que aporta a seguridad y confianza en que los problemas y las dificultades son oportunidades de mejora, de cambio y crecimiento.
Este hábito será aprendido por sus hijos si es éste el clima emocional que se vive en la casa. Recuerde que no hay mejor lección que el ejemplo.

Estrategias para educar en positivo

1.    Enséñenle a sus hijos a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida.
2.    Invite a sus hijos a que valoren la vida en su totalidad, con sus días de buenos y sus días grises.
3.    Enséñele que teniendo una actitud positiva se puede sacar provecho aún de las situaciones difíciles.
4.    Enséñele que lo que importa es realizar adecuadamente los procesos, más allá de los resultados obtenidos.
5.    Enséñele a disfrutar del recorrido. La alegría no está sólo una vez alcanzada la meta, lo importante es disfrutar del camino que lleca hacia ella.
6.    Trasmítale el valor  de la perseverancia.
7.    Enséñele a sus hijos a agradecer todo lo que reciben. Aún las cosas que por momentos se hacen invisibles, lo cotidiano, lo que parece normal tener. Agradecer es aprender a valorar.
8.    La autoestima es otro elemento determinante para ser positivo. Valore los logros del niño por más pequeños que sean. Enséñeles a confiar en ellos mismos. Esto los ayudará a tener una buena autoestima.
9.    Bríndeles las herramientas para que sepan afrontar sus propios desafíos. Permita que sean ellos los que resuelvan en la medida de sus posibilidades. Hágalos sentir que ellos pueden, que son capaces de conseguir lo que se proponen.
10.    Permita  que se equivoquen. Enséñeles que equivocarse es parte del aprendizaje. Que es importante aprender a  tolerar las frustraciones.
11.    Construya un ambiente alegre, optimista, en el que diariamente haya espacio para el juego, las risas y el humor. Recuerde que sus niños están aprendiendo a manejarse en la vida. Usted debe ser su guía y su modelo.
12.    Exprese el amor que siente por sus hijos a través de gestos cariñosos como abrazos, besos, caricias.
13.    Dígales lo orgulloso que está de ellos y lo feliz que lo hacen.
14.    Recuerde que la mejor forma de enseñar es a través del ejemplo.

Frase de la semana

“Los niños son el recurso más importante del mundo y la mejor esperanza para el futuro”
John Kennedy

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