Los tics nerviosos son movimientos involuntarios, repetitivos y de corta duración. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo. 

Es común que ciertos tics nerviosos se presenten en los niños de entre seis y diez años de edad y tienden a desparecen cuando el niño entra en la adolescencia. Sin embargo, en algunos casos, se pueden prolongar hasta la adultez, convirtiéndose en un trastorno crónico.

También pueden exacerbarse en circunstancias tales como estrés, aburrimiento, excitación emocional, fatiga y exposición al calor, y disminuir por concentración, sueño o relajación.

Sobre el origen de los tics, los especialistas mencionan la probabilidad de causas genéticas, causas prenatales como fumar, consumir drogas y toxinas durante el embarazo, factores ambientales y psicosociales, como ansiedad, estrés, nerviosismo; deficiencias en la alimentación, efectos secundarios de medicamentos, o el abuso del café y otras sustancias.

Tipos de tics
Los tics se clasifican en dos grandes grupos: motores y fónicos. A su vez, cada uno de ellos se divide en simples y complejos.

Tics motores:
1. Los tics motores simples implican movimientos de pocos músculos, como parpadear, hacer muecas, movimiento de cejas, aleteo de nariz, sacudidas de cuello y extremidades, movimientos oculares, de la pared abdominal y hombros.
2. Los tics motores complejos involucran a grupos musculares, e implican movimientos de mayor complejidad como hacer gestos con las manos, tocar, saltar, presionar, dar vueltas al caminar.

Tics fónicos:
1. Tics fónicos simples cualquier sonido o ruido, como carraspear, toser o gruñir.
2. Tics fónicos complejos presentan diversas manifestaciones: como repetición de sílabas, palabras, frases, tartamudeo, ecolalia (repetición involuntariamente de una palabra o frase), coprolalia (decir obscenidades), palilalia (repetición espontánea e involuntaria de sílabas o palabras) y cambio en el énfasis del volumen de voz.

Síndrome de la Tourette
Una de las formas más severas de tics, que combina tanto los motores como los vocales, es el Síndrome de la Tourette.

El síndrome de Tourette es un trastorno neurológico caracterizado por movimientos repetitivos, estereotipados e involuntarios y la emisión de sonidos. El trastorno lleva el nombre del doctor Georges Gilles de la Tourette, neurólogo francés quien en 1885 diagnosticó la enfermedad en una noble francesa de 86 años.

Los primeros síntomas del síndrome de Tourette se observan casi siempre a partir de la niñez, iniciándose generalmente entre los 7 y 10 años de edad.

Los tics más comunes

• Tics faciales: guiñar el ojo, parpadear, fruncir la nariz o la frente, hacer muecas con los labios, levantar las cejas, etc.
• Tics de la cabeza y cuello: saludar, rotarla, levantarla.
• Tics de tronco y miembro: elevar hombros, brazos o manos, generalmente de un lado.
• Tics respiratorios: resoplar, bostezar, carraspear, toser.
• Tics verbales: gritos, palabras, frases.

Si su hijo padece tics nerviosos

1. Fomente un clima de tranquilidad en su casa. Los tics nerviosos suelen ser una manifestación de ansiedad, por lo que es conveniente tratar de evitar toda situación de tensión y ansiedad que repercuta en el niño.
2. No trate de corregirlo continuamente. Recuerde que el tic nervioso es un movimiento involuntario. Esto significa que no puede ser controlado por la voluntad. Si el niño es corregido continuamente aumenta su nerviosismo y favorece la persistencia del tic.
3. Estimule el deporte. Es importante que el niño realice deporte para liberar las tensiones. De este modo, su cuerpo estará más relajado y favorecerá la desaparición del tic.
4. Fomente las actividades recreativas. Trate de que el niño realice actividades que le den placer. Esto lo ayudará a relajarse.
5. Trate de darle estabilidad. Mantener una rutina y fomentar la autoestima del niño es fundamental para la desaparición del tic nervioso.
6. No le preste atención al tic. Se ha comprobado que cuando los padres le restan importancia al tic nervioso, favorecen su desaparición paulatina. Cuando ocurre lo contrario, el tic va en aumento.
7. Consulte a un médico pediatra. Siempre es importante y fundamental la opinión de un profesional. Es importante confirmar que se trata de un tic nervioso y no de un síntoma asociado a otra patología.
8. También es importante y fundamental consultar con un medico si el tic va en aumento, interfiere en la vida del niño o si perdura por más de un año.

Frase de la semana

Fórmula anti estrés: primero no preocuparse por las cosas pequeñas y segundo recordar que casi todas las cosas en esta vida son pequeñas.
Jackson

 

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