La codependencia es una forma de relacionarse con los demás. En este estilo de vínculo una de las personas muestra una descomunal inquietud por los problemas de la otra. Su vida entera gira en torno a lo que le pasa al otro. Debido a esto, el codependiente parece no tener vida propia. Todas sus emociones, sus angustias y sus turbaciones están relacionadas a los problemas de la otra persona.

De esta forma, la persona que se vincula de manera codependiente está completamente consagrada a ocuparse del otro. Dedica su energía y la mayor parte de su tiempo a pensar cómo la otra persona puede resolver sus problemas. Ningún otro tema parece interesarle. Como resultado, está enteramente al servicio de la felicidad del otro. De este modo, su atención se focaliza casi con exclusividad en los dramas ajenos.

En ese sentido, se preocupa por las dificultades y por los conflictos del otro, y está permanente pendiente de lo que le ocurre.  Como consecuencia, se inquieta en exceso por el bienestar de la otra persona. Su dicha y su desdicha pasan exclusivamente por lo que al otro le va sucediendo.

Lo alarmante de esta situación es que el codependiente termina olvidándose de sus propias necesidades. Su propia vida empieza a desdibujarse y, con el correr del tiempo, termina perdiendo la conexión con sus deseos y objetivos.

Así, se vuelve un satélite que gira en torno a las necesidades de otra persona y, poco a poco, va perdiendo su propio brillo. Este proceso hace que la dependencia hacia quién es su foco de atención aumente cada vez más, iniciando un círculo vicioso. El codependiente empieza a sentir que sin ese foco que lo hace girar no sería nada. Su propia vida perdería sentido.

En este momento podemos apreciar los efectos tóxicos de la codependencia. La persona se pierda a sí misma y sólo encuentra un sentido para su vida en el rescate y la ayuda hacia el otro.

Esta modalidad de relacionarse se puede dar en distintos vínculos. Muy frecuentemente ocurre en la pareja, pero también puede ocurrir entre madre e hijo, o incluso en vínculos de amistad.

Hay que comprender que la codependencia no es altruismo ni generosidad. Una cosa es ayudar a alguien de manera desinteresada y otra muy distinta es la trama de dependencias que arma el codependiente para estar siempre al servicio del otro.

El concepto de codependencia surgió para describir la relación que entablan los familiares de los adictos con el que padece la adicción. En este sentido, el codependiente es la persona que está pendiente del que padece una dependencia. En ese caso, la preocupación del codependiente está centrada en el consumo del adicto y en todos los problemas asociados a este consumo. Busca modos de ayudarlo, está a disposición de sus necesidades y en general, toda la vida gira en torno a las idas y vueltas del consumo problemático del adicto.

Para la psicología actual la codependencia no es únicamente una forma de relacionarse con un adicto. El concepto se ha extendido y se incluye cualquier tipo de codependencia.  Es posible ser codependientes de cualquier persona, ya sea que padezca una adicción o no.

Algunas características de las personas codependientes

  • Pensar solo en el bienestar del otro, sin tener en cuenta sus propias necesidades.
  • Necesidad de “rescatar” al otro de sus problemas.
  • Tendencia a vincularse con individuos con problemas psicológicos o que sólo piensan es sí mismos.
  • Hacer más de lo que corresponde, todo el tiempo.
  • Tolerar lo que sea con tal de seguir cerca de esa persona.
  • Falta de confianza en sí mismo.
  • Dificultad para tomar decisiones sin el consejo de su pareja u otras personas.
  • Baja autoestima.
  • Miedo de ser abandonados.
  • Mucha dificultad para poner límites.
  • Falta de confianza personal en las propias decisiones
  • Búsqueda constante de aprobación.
  • Solo se encuentra feliz cuando está haciendo algo por la otra persona.
  • Dificultad para concentrarse en los propios asuntos.
  • Tendencia a abandonar los propios proyectos y objetivos para ocuparse del otro.
  • Dificultad para invertir tiempo en sí mismos.

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