El alcoholismo es una de las adicciones más frecuentes. El consumo de alcohol está socialmente aceptado y muchas personas, especialmente los adolescentes, no llegan a percibir los riesgos que puede implicar el abuso del alcohol.

Es importante distinguir tres modos de vincularse con el alcohol: el consumo, el abuso, y la dependencia.

  • Cuando hablamos de consumo, hablamos de un uso moderado y regulado, como beber una copa de vino o un vaso de cerveza cada tanto.
  • El abuso es el consumo desmesurado, que lleva a situaciones de riesgo. El abuso de alcohol puede ser esporádico, y no frecuente, pero puede traer consecuencias graves como accidentes, situaciones de violencia, problemas con la ley, conductas de riesgo, etc. 
    Muchos jóvenes y adolescentes tienden a abusar del alcohol  por inseguridad o como un rito de iniciación en el pasaje a la edad adulta. La adolescencia es un momento altamente vulnerable, ya que la persona no está aun plenamente formada ni en los aspectos psíquicos no en los físicos. Los adultos a cargo del adolescente deberían supervisar y controlar la ingesta de alcohol. Desde el punto de vista médico o psicológico, el consumo de alcohol se considera muy nocivo para los menores de edad y se recomienda que se evite el consumo. De hecho, en Estados Unidos está prohibido vender alcohol a los menores de 21 años.
  • En el punto extremo tenemos el alcoholismo, que implica el desarrollo de una dependencia física y psicológica al alcohol. El alcoholismo es la incapacidad de controlar el consumo de alcohol debido a una dependencia física y emocional. No todas las personas que consumen o abusan del alcohol desarrollan dependencia al alcohol. Pero, claro está, a mayor consumo, mayor es el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

Nos dice el diccionario:
“El alcoholismo es un padecimiento que genera una fuerte necesidad y ansiedad de ingerir alcohol, de forma que existe una dependencia física del mismo, manifestándose a través de varios síntomas de abstinencia cuando no es posible su ingesta.

El alcohólico no tiene control sobre los límites de su consumo, que va en aumento a medida que se desarrolla tolerancia a esta droga.

Se considera como una enfermedad crónica, progresiva y mortal por la Asociación Médica Estadounidense al igual que otras drogodependencias.”

Una de las maneras de prevenir en alcoholismo es estar atentos en el gran momento de riesgo que es la adolescencia. Los especialistas recomiendan hablar con los hijos sobre las consecuencias del consumo del alcohol a edades tempranas, así como del abuso del mismo a cualquier edad, a fin de que puedan evitarlas.

El consumo de alcohol en la adolescencia
La adolescencia, como dijimos más arriba, es una etapa de altísima vulnerabilidad. Es un momento de riesgo, y los padres deben prestar especial atención a las conductas que desarrolla el adolescente.

Hay que tener en cuenta que la adolescencia es un largo proceso. Esos años desde la pubertad hasta la edad adulta, se pueden dividir en tres etapas: adolescencia temprana, generalmente entre los 12 y 13 años de edad; adolescencia media, entre los 14 y 16 años de edad; y adolescencia tardía, entre los 17 y 21 años de edad.

En este periodo los chicos se ven expuestos al consumo de alcohol y/o de otras drogas. Es necesario que los adultos estén atentos para ayudar a prevenir al alcoholismo y otras conductas de riesgos que el abuso de alcohol conlleva.

Riesgos del consumo excesivo de alcohol en jóvenes y adolescentes:

  1. Perder el autocontrol y exponerse a múltiples riesgos.
  2. Volverse violentos y agresivos.
  3. Perder la consciencia, no saber lo que hacen o hicieron.
  4. Causar y padecer accidentes de tránsito.
  5. Poner en riesgo su salud e integridad física y psicológica.
  6. Faltar a clases o bajar su rendimiento escolar por no poder concentrarse.
  7. Tener problemas con la ley.
  8. Perder vitalidad y entusiasmo por las actividades en las que no está involucrado el alcohol.
  9. Embarazos no deseados.
  10. Desarrollar dependencia al alcohol, es decir, volverse alcohólicos.
  11. Contagio de enfermedades de transmisión sexual.

Prevenir el alcoholismo es responsabilidad de todos. Cada uno, desde su lugar, puede ayudar en esta tarea. Beber alcohol puede ser y parecer muy divertido, pero es necesario ser conscientes de los riesgos que puede traer.

Si usted o algún conocido tiene problemas con el alcohol busque ayuda.
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *