La vida es una suma de instantes, pequeños actos y de decisiones diarias que pueden parecer insignificantes, pero que son claves a la hora de conquistar grandes resultados.

Se dice que para conseguir grandes resultados no es preciso llevar a cabo grandes acciones, sino pequeñas acciones repetidamente a lo largo del tiempo. Es la repetición de pequeños actos positivos y constructivos lo que nos lleva a los resultados que deseamos. Perseverar y sostener cotidianamente esos hábitos es lo que conduce a los grandes resultados. La clave está en insistir en un comportamiento positivo el tiempo suficiente como para que marque una diferencia.

Se dice que ganar es el resultado de una suma de costumbres; perder, también. Todos los deportistas de elite lo saben y dedican horas y horas al entrenamiento cotidiano. Es en esa práctica diaria en la que se encuentra en secreto de los grandes logros. Se suele aplaudir el momento de éxito de una persona, pero muchas veces se invisibiliza la horas de dedicación y de esfuerzo que hay detrás de ese momento.

Para implementar una rutina lo fundamental es la mo¬¬tivación. El entusiasmo, las ganas, la alegría que causa saber que de esa manera nos acercamos al objetivo es lo que permite encausar nuestros actos y orientarlos hacia lo que queremos. No se trata sólo de voluntad sino de motivación, nos dicen los expertos. Mantenerse motivado es lo que permite sostener la disciplina diaria.

También, a la hora de alcanzar las metas, es necesario aprender a regular el ritmo y la energía. Es mejor iniciar un camino con menos fuerza, pero mantenerla en el tiempo hasta conseguir el objetivo. Empezar con un ímpetu arrollador, pero agotarse y abandonar a medio camino sólo conduce a la frustración y al fracaso.

El éxito es resultado de dosificar las fuerzas. Es así como se ganan carreras. Los maratonistas lo saben y se entrenan para aprender a regular las fuerzas hasta el final de la carrera. Así también en la vida es necesario aprender a regular la fuerza para no decaer antes de alcanzar el objetivo.

El entusiasmo inicial no es suficiente. La disciplina es esa constancia que permite sostener en el tiempo los pequeños pasos que nos llevarán al éxito. No es bueno hacer mucho de golpe, pero sí algo cada día. Por ejemplo, al empezar una dieta es mejor organizar una alimentación razonable y una dieta posible de ser mantenida en el tiempo, antes que matarse de hambre los tres primeros días y darse un atracón al cuarto día.

Influencias
Otro punto esencial a la hora de mantener los objetivos son las influencias. Las personas que nos rodean crean una gran influencia en cada uno de nosotros. Sin duda hay personas que nos potencian y enriquecen y otras que nos debilitan.

El conocido empresario y escritor Jim Rohn lo expresó de esta manera: “Te convertirás en una combinación de las cinco personas con quienes pasas más tiempo”

Para no perder el rumbo ni extraviarnos es clave elegir el tipo de influencias que queremos tener en nuestra vida.

Paso a paso
Todas las personas tienen sueños, pero no todas logran concretarlos. El secreto para conquistar lo que buscamos es trabajar con método cada día. Concretar nuestros sueños no es producto de la magia ni de la suerte, es producto de un trabajo constante y persistente.

Repetir una acción cada día, sin cansarnos ni decepcionarnos. Confiar en que, si somos constantes, nuestros pasos nos llevaran a donde hemos decidido ir. Saber que en toda carrera hay etapas, unas más fáciles y otras más difíciles. Esto aplica para el estudio, para el trabajo, para cualquier meta que uno tenga. Hay que tener el entusiasmo y la paciencia para recorrer cada etapa sin aflojar el ritmo.

Así es posible pensar cada objetivo que nos proponemos como si fuera un viaje. Primero hay que diseñar el camino que nos llevará al lugar al que queremos ir. Estudiar cuál es el mejor recorrido, el que más nos gusta. Saber que probablemente nos encontraremos con situaciones inesperadas. Entender que no todos los paisajes serán lindos, ni sencillos. Que seguramente tendremos que atravesar zonas inhóspitas. Y no olvidar que, más allá de lo que el camino nos proponga, lo importante es no perder el rumbo ni el deseo de avanzar.

Frase de la semana
“El secreto del éxito se encuentra en la rutina diaria”
John C. Maxwell

 

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