Llamamos buenos modales a todas las conductas de cortesía y amabilidad que se practican en una sociedad determinada. Cada cultura y cada época desarrollan diversos códigos de cortesía que permiten que la vida en comunidad se despliegue cordial y pacíficamente.

Según un informe presentado en la U. S. News & World Report los buenos modales se han deteriorado gravemente en los últimos 10 años. Este deterioro, opinan los especialistas,  contribuye al aumento de la violencia en las sociedades contemporáneas.

Esto es así porque los buenos modales mejoran la convivencia entre las personas. Son comportamientos y modos de actuar que denotan que se tiene consideración hacia el otro. Saludar de modo amable, pedir disculpas, pedir por favor, ofrecer ayuda, colaborar, son algunos ejemplos de buenos modales que hacen la vida más agradable y menos violenta.

Otros ejemplos de buenos modales podrían ser:

  1. No interrumpir constantemente al otro cuando habla sino esperar que termine para expresar nuestra opinión.
  2. Apagar el teléfono en los lugares en los que es una molestia que suene, por ejemplo un concierto, una obra de teatro, el cine, etc.
  3. Ceder el asiento a las personas mayores, a las embarazadas, a las que cargan un niño, o a las que tienen alguna discapacidad.
  4. No arrojar papeles o basura en cualquier lado. Utilizar siempre los lugares indicados para eso.
  5. No gritar o hacer ruidos molestos en lugares públicos que puedan perturbar a los demás.
  6. En una entrada siempre se debe dejar salir antes de entrar a un sitio. Tiene preferencia siempre al que sale respecto del que entra, salvo que ceda la entrada a una señora o persona mayor.
  7. En la escalera es mecánica debemos colocarnos bien a la derecha, para dejar paso a quien desee subir más rápido.
  8. No entorpecer el tránsito en una escalera, ni en las aceras, ni  en las puertas de acceso, etc.
  9. Al comer, no hacer ruido al masticar los alimentos.
  10. Comer despacio, comer con la boca cerrada y no hablar con la comida en la boca.

Estos son algunos ejemplos de buenos modales, que básicamente implican que se tiene consideración y respeto hacia las otras personas que casualmente comparten un espacio con nosotros.

 

Beneficios de tener buenos modales

Los modales son una carta de presentación que abren las puertas del mundo laboral y social. Si tenemos buenos modales daremos una mejor impresión y seremos tratados con estima. Es también un gran beneficio a la hora de buscar trabajo, ya que poder tener un comportamiento educado y amable mejora las chances de obtener un mejor trabajo.

Por otro lado cuando las cosas se piden de buena manera, se generará un mejor ambiente y los otros estarán más dispuestos a ayudar.

Tener buenos modales, a su vez, provoca el respeto de los demás y mejora nuestra autoestima. Además, facilita el contacto social, favorece la aparición de nuevas amistades y mejora las relaciones laborales.

 

Enseñando buenos modales

Los buenos modales se transmiten desde la infancia. Es un gran beneficio para un niño crecer conociendo buenos modales, ya que estos se convertirán en hábitos que lo ayudarán a tener una mejor calidad de vida y un mejor trato con los demás. Por eso, es fundamental incluir estas prácticas en el hogar, así los niños lo aprenderán y lo incorporarán a su vida de una manera natural.

Decir gracias, pedir las cosas por favor, saludar al entrar y al salir, golpear a la puerta y pedir permiso antes de entrar, cuidar el tono y la manera de dirigirse al otro, ser puntual, ceder el paso a los mayores, saber compartir, ser respetuoso con las cosas de los demás, pedir prestadas las cosas que no son suyas, son algunas de las conductas que deben enseñarse en el hogar desde la primera infancia.

La mejor forma de enseñar es sin duda con el ejemplo. Así que los buenos modales se enseñan adoptando uno mismo estas reglas de conducta que denotan amabilidad y consideración hacia el otro.

También es importante enseñar modales a la hora de comer. Lavarse las manos antes de comer, respetar los horarios de la comida, no gritar ni chillar en la mesa, no hablar con la boca llena, no chuparse los dedos, pedir las cosas por favor, no hacer ruidos groseros, usar la servilleta, no empezar a comer antes que los demás, usar los cubiertos correctamente, pedir permiso para levantarse de la mesa, son algunas de estas normas de buenos modales que les resultarán importante en muchos momentos de la vida.

 

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