La pregunta por la felicidad y la forma de alcanzarla es materia de investigación permanente. Se supone que los seres humanos buscamos la felicidad. Es nuestra meta, ser felices. Se supone que la mayor parte de nuestras acciones están dirigidas a llegar a esa meta, sentirnos felices. Pero lo conseguimos?
Por supuesto para cada persona la felicidad tiene un formato diferente. El escritor argentino Jorge Luis Borges decía: Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de  biblioteca. Es decir, para este escritor la felicidad era estar rodeado de libros y con tiempo para leerlos a todos.

Cada quien, entonces tiene su modo de imaginar la felicidad. Imaginar lo que para cada uno es esa imagen perfecta que lo haría definitivamente feliz.

En la actualidad dos nuevos modelos nos traen aportes sobre la tan buscada y deseada felicidad humana. Ambos están vinculados a dos coordenadas básicas: el tiempo y el espacio.

Parece ser que la forma en que vivimos el tiempo y el espacio pueden acercarnos o alejarnos de la felicidad.

El espacio
En cuanto al espacio, una nueva corriente llamada minimalista afirma que la vida minimalista es una vida que no está basada en las pertenencias, sino que da espacio para las experiencias.

Afirma esta tendencia que tener espacio en nuestra vida es algo que ayuda a nuestra mente y que, en cambio, vivir en un hacinamiento de objetos nos esclaviza. Según este pensamiento el ser humano no busca tener cosas en sí, sino experiencias y son esas experiencias las que dan felicidad.

El editor Fumio Sasaki, escribió un artículo en The Guardian en el que relata cómo el minimalismo lo ha acercado a la felicidad. Sasaki se deshizo de la mayoría de sus posesiones y empezó una vida nueva. En el articulo dice:

Puede parecer que estoy exagerando cuando digo que empecé a convertirme en una persona nueva. Alguien me dijo: “Lo único que hiciste es tirar cosas”, lo cual es verdad. Pero al tener menos cosas, me he empezado a sentir mejor cada día. Creo que estoy empezando a entender qué es realmente la felicidad.

Si eres como yo era antes -miserable, al compararme constantemente con otros…-, creo que deberías decirle adiós a algunas de tus cosas. Claro que existen algunas personas que no tienen apego a los objetos materiales o algunos genios raros que florecen en medio del caos de sus posesiones. Pero quiero pensar en las formas en que las personas ordinarias como tú y yo pueden encontrar los placeres verdaderos en la vida. Todos quieren ser felices. Pero intentar comprar la felicidad sólo te hace feliz por un rato. Estamos perdidos cuando se trata de la verdadera felicidad.

Esta idea minimalista está arraigada en el pensamiento japonés.  Las tres cosas esenciales de un minimalista son:

  1. 1. No tener posesiones en exceso
  2. 2. Cuestionar las cosas que posees
  3. 3. No darle significado a las posesiones

El Tiempo
De acuerdo con investigadores de la Universidad de British Columbia en Canadá, los 4 mil 600 participantes en un estudio ayudaron a demostrar que la felicidad se relaciona con la priorización del tiempo personal sobre la ganancia monetaria o el éxito profesional.

La autora principal de la investigación, Ashley Whillans afirma: “Parece que las personas que tienen una preferencia a valorar el tiempo sobre el dinero, reportan una mayor cantidad de felicidad. Tener más tiempo libre es igual de importante para la felicidad que tener más dinero”.

Los expertos encontraron que ni el sexo ni el salario ni el estado civil parecían tener un efecto importante a la hora de preferir la calidad de tiempo frente a la cantidad de dinero. En la actualidad las personas prefieren un trabajo con bajas horas activas y un sueldo base, que uno con varias horas activas y un sueldo mejor remunerado, para poder disfrutar del tiempo libre.

Según  la data conseguida durante la investigación, los individuos prefieren pasar el tiempo disfrutando una comida con seres queridos, practicando cualquier pasatiempo favorito o saliendo de viaje para conocer distintos lugares y culturas de alrededor del mundo.

Como dice un refrán popular, el dinero va y viene, el tiempo solamente va. Contar con tiempo para disfrutar de las cosas que a uno le importan parece ser mas importante para la felicidad que contar con dinero, pero quedarse sin tiempo.

 

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