La alegría de ser optimista
Credit: Qué Pasa Canstock

El optimismo es una disposición mental que nos lleva a esperar lo mejor de la vida y a ver
siempre el lado positivo de las cosas. De este modo, la persona optimista se predispone a
encontrar, a vivir, y a concretar lo que se propone.

Una pregunta que suele hacerse para determinar si una persona es pesimista u optimista es sin un vaso que contiene líquido hasta la mitad está medio vacío o medio lleno. Obviamente, el pesimista lo ve medio vacío y el optimista lo ve medio lleno. Así, el optimista encuentra y resalta lo que hay, en cambio el pesimista está centrado en lo que falta.

Las personas optimistas crean bienestar para ellos y para los demás. Suelen ser personas
generosas que contagian su fuerza y su alegría de vivir.

El tema no termina allí, ya que algunas investigaciones sostienen que las personas optimistas tienen probabilidades de vivir más tiempo. ¿Por qué podría pasar eso?

Parece ser que las personas optimistas tienden a tener un estilo de vida más saludable. En
general, tienen una dieta más sana, realizan ejercicio cotidianamente, duermen mejor, no
fuman ni beben en exceso y, además tienen un mejor manejo del estrés.

Estas condiciones mejoran la calidad de vida y aumentan las expectativas de longevidad.

Pero aparte de la cantidad de años por vivir, lo importante es la calidad de esos años.

El estado de ánimo optimista aporta calidad de vida. Se trata de un modo de estar en la vida
que implica disfrutarla, mejorarla y compartirla.


¿Cuáles son las características de las personas optimistas?


Una de las características centrales de los optimistas es que son personas que se valoran.
Tienen una alta autoestima y confían en sus capacidades y en sus fortalezas.

Otra característica de los optimistas es que nunca se comparan con los demás. Por el contrario, están contentos con ellos mismos. Encuentran satisfacción en su propia vida y no malgastan su tiempo preocupándose por lo que los demás piensan de ellos.

Por otro lado, a diferencia de los pesimistas que se lamentan y se quejan constantemente por todo, las personas optimistas piensan que se puede aprender hasta de las malas experiencias. Con esta actitud avanzan con paso firme y no pierden ni un segundo en quejarse.

Así, el optimista es entusiasta por naturaleza y ese entusiasmo le otorga fuerza para sortear las dificultades que vayan apareciendo en el camino.

Por otro lado, las personas optimistas viven en el aquí y en el ahora. Es decir, se conectan con el presente y en el presente despliegan toda su energía. De ese modo, no permiten que el pasado los agobie, ni que el futuro los amenace con su incertidumbre.

Además, numerosas investigaciones sostienen que el optimismo trae muchos beneficios a la
vida, no sólo en el plano anímico y relacional sino también en la salud corporal.


Algunos beneficios de ser optimista

  1. El optimismo mejora la salud: algunos estudios sostienen que los optimistas suelen
    tener un sistema inmune más eficaz, en parte debido a que tienen un sistema de vida
    más saludable.
  2. Los hábitos de alimentación, sueño y ejercicio de la persona optimista son mejores.
  3. Mejor manejo del estrés. El optimista confía en su capacidad de resolver los
    problemas, con lo cual las situaciones complejas lo estresan menos,
  4. Aumenta la capacidad de resiliencia. El optimismo es una herramienta poderosa a la
    hora de enfrentar las adversidades.
  5. Mayor fortaleza psíquica: el optimista se recupera con más facilidad de los golpes de la
    vida.
  6. Mejora la autoestima. Pensar en positivo devuelve también una imagen positiva de
    uno mismo.
  7. Mejora el rendimiento cognitivo.
  8. Mejora la capacidad de concentración.
  9. Mejora la voluntad y la perseverancia. Al confiar en que las cosas irán bien, la persona
    optimista cuenta con una energía extra para perseverar en sus proyectos. El pesimista,
    en cambio, se suele sentir derrotado antes de empezar y pierde la energía que se
    necesita para ser perseverante.
  10. Mejora las habilidades sociales: dicen que el optimista tiene una gran confianza en sí
    mismo y por tanto se puede vincular mejor con las demás personas.
  11. Mejor carácter: el optimista la pasa mejor y eso hace que tenga un mejor humor y
    carácter.

Conociendo todos estos datos, ¿no es buen momento para empezar a ver el vaso medio lleno?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.