Los consumos problemáticos siguen siendo una de las preocupaciones centrales de la Salud Pública. Esto se debe a que el abuso de sustancias impacta fuertemente en la salud física y mental de la población, generando múltiples conflictos en muchas áreas de la vida.  

El consumo de drogas es un problema multicausal y así debería ser abordado. 

Para entender lo que ha pasado durante la pandemia vamos a ver algunos datos del Informe Mundial sobre las Drogas 2021.

El Informe Mundial sobre las Drogas 2021‎‎ de la Oficina de Drogas y Crimen de las Naciones Unidas es una herramienta que nos permite tener un panorama de lo que ocurre a nivel mundial con el consumo de drogas y, a su vez, en este caso, saber el impacto que tuvo la pandemia en los consumos problemáticos. 

‎” Compuesto por cinco folletos separados, el ‎‎Informe Mundial sobre las Drogas 2021‎‎ proporciona un análisis en profundidad de los mercados mundiales de drogas y pinta una imagen completa de los efectos medibles y el impacto potencial de la crisis de COVID-19 en el problema mundial de las drogas”, explican en la página de UNODC.‎

Este informe se realiza anualmente, y ya está disponible el realizado durante el 2022. 

Algunos datos del Informe

Según este informe, durante 2020, en el mundo 284 millones de personas de entre 15 a 64 años, la mayoría hombres, accedieron al consumo de drogas. 

Esta cifra representa un 26 por ciento de incremento con respecto al año 2010. 

De ese total de consumidores, 209 millones consumieron cannabis que es la más empleada a nivel mundial, 61 millones optaron por opiáceos; 34 millones anfetaminas, 21 millones cocaína, y 20 millones éxtasis.

También afirma el informe que la producción de cocaína a nivel mundial sigue en aumento desde hace una década, y se encuentra actualmente en su récord de producción.

Por otro lado, durante el año 2020, el consumo de cannabis aumentó a nivel global. 

En relación con el cannabis, el 40 por ciento de los países informó que el cannabis es la droga que ha causado más trastornos por consumo de sustancias en este período. Igualmente, el informe señala que se ha detectado un aumento de trastornos psiquiátricos debido al consumo frecuente de cannabis.

El informe también destaca la situación de América del Norte respecto al consumo de analgésicos opioides. Según este estudio en América del Norte se consumieron 7.500 veces más analgésicos que en África central y del Oeste.

Otro dato relevante que arroja el informe es que el tabaco sigue siendo la droga que más muertes ocasiona, seguida por el alcohol.

Respecto al resto, el uso de otras drogas representa el 5 por ciento del total de las muertes relacionadas con drogas. Dentro de este 5 por ciento, la droga más letal son los opioides que ocasionan el 69 por ciento de las muertes.  

Por otro lado, en cuanto a la pérdida de años de vida saludable, el tabaco sigue estando en primer lugar, seguido por el alcohol y luego las demás drogas.

A su vez, el informe muestra que los jóvenes usan más drogas que la población general. 

Efectos de la pandemia

El Informe realizado en el año 2021, dedica uno de los cuadernillos a investigar los efectos de la pandemia y del confinamiento en los consumos problemáticos. 

Dice el Informe: “La pandemia de COVID-19 provocó cambios en el consumo de drogas: en general, se consumió menos MDMA, LSD y cocaína por el cierre de locales sociales y recreativos. El aumento del estrés, aburrimiento, más tiempo libre y cambios en las finanzas desencadenaron un aumento en el uso de cannabis, así como en el uso no médico de fármacos como las benzodiazepinas.”

Algunos de los datos que arroja el informe son que durante la pandemia:

  1. Aumentó el consumo de cannabis a nivel mundial. 
  2. Por el confinamiento es sus casas, disminuyó el consumo de sustancias en adolescentes teniendo en cuenta a los adolescentes que viven con adultos.
  3. Aumentaron los síndromes de abstinencia y recaídas.
  4. Las personas con trastorno por uso de sustancias se vacunaron menos que el ciudadano promedio.
  5. Aumentó la automedicación con sedativos no prescriptos.
  6. Disminuyó el consumo de drogas recreativas, sobre todo del MDMA.
  7. Muchos servicios de salud y tratamiento para el uso de sustancias fueron interrumpidos, cerrados, y se limitó la capacidad de atención.

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