En algunas ocasiones, ocurre algo en uno mismo o en el mundo y de repente  todo se pone al borde del caos. Las cosas que parecían seguras cambian, se salen de control. Las personas se sienten desorganizadas, inciertas. Se sienten incapaces capaces de resolver las situaciones nuevas e inesperadas que están viviendo. ¿Y ahora qué hago? ¿Cómo hago? Son las preguntas que resuenan en los pensamientos.

Todo parece desmoronarse. Lo que hasta ese momento  parecía firme se pone en duda. Lo que hasta ayer daba resultados ya no sirve. El mundo conocido cambia.
Las situaciones nuevas causan angustia, parálisis y temor. No es posible visualizar el futuro, ni encontrar el camino para reorganizarse.
¿Qué ocurre?
 Nos encontramos ante una crisis.

¿Qué es una crisis?

Una crisis es un cambio brusco no deseado ni esperado. Se la define como un estado temporal de trastorno y desorganización causado por un cambio no esperado ni previsto.
Las crisis son inevitables. Son parte del crecimiento y del cambio constante de la realidad externa y de uno mismo.
A lo largo de la vida todas las personas pasan por distintos tipos de crisis. Algunas estás relacionadas con el paso del tiempo y con los cambios de ciclo vital, por ejemplo la crisis de la adolescencia, la crisis de la mediana edad, o la crisis de la tercera edad.
Otras están vinculadas a cambios no deseados ni esperados que provienen del mundo externo. Entre ellas tenemos las crisis económicas, las crisis laborales, las crisis matrimoniales, o afectivas, las crisis relacionadas a la salud por la aparición de una enfermedad, las crisis por el fallecimiento de un ser querido, etc.
Las crisis causan estrés, inquietud y angustia. Es un momento de desorden, de ansiedad y confusión. Lo importante es aprender a lidiar con los sentimientos que provoca y reencontrar el orden y la orientación.
La actitud con la que se enfrenta la crisis es determinante, tanto en la manera de vivir la crisis, como en los resultados que se logran al final.

¿Qué hacer frente a una crisis?

1.    Lo más importante es tratar de serenarse.
2.    Confiar en la propia capacidad para reorganizarse y para adaptarse a los cambios.
3.    Si tiene problemas en diferentes aspectos de tu vida, sepárelos para poder analizarlos y resolverlos mejor. ¿Cómo?  Escriba en qué aspecto de su vida está en crisis: económica, laboral, personal, matrimonial, afectiva, familiar, etc. Describa cada situación y busque soluciones.
4.    No permita que sus pensamientos negativos alimenten sus preocupaciones. Está comprobado, que alrededor del 75% de las preocupaciones de la gente, nunca suceden.
5.    Enfrente un día a la vez.
6.    No tome decisiones importantes hasta no aclarar el panorama.
7.    Trabaje sobre tu autoestima y autoimagen. Las crisis y los momentos dolorosos, pueden afectar la autoestima. Mientras más baja nuestra autoestima, más afecta la situación y más trabajo cuesta enfrentarla.
8.    Pida ayuda si la necesita.
9.    Acepte los cambios.
10.    Sea perseverante.
11.    Mantenga la calma.
12.    Piense que toda crisis es una oportunidad.
13.    Utilice la creatividad para encontrar soluciones a la crisis.

Crisis y oportunidad

La crisis es una situación que nos avisa que llegó el momento de hacer un cambio de rumbo.. Los modos y estilos que se utilizaban  hasta el momento ya no sirven. Las cosas o nosotros hemos cambiado. Lo cierto es que lo viejo ha dejado lugar a lo nuevo y hay que acomodarse otra vez. Hay que readaptarse y reorganizarse porque lo que se daba por seguro ya no está
Llegó la crisis y eso nos obliga a decidir y a buscar nuevas alternativas.
Dijo Einstein: “Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay meritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.”
Toda crisis es una oportunidad de crecer y de madurar interiormente.
Es necesario aprender a serenarse y a no permitir que la crisis afecte el razonamiento.

Claves para estar más tranquilo durante una crisis

En épocas de crisis es importante mantener la calma y la serenidad. Algunas claves para estar más tranquilo son:
•    Practicar algún deporte, ejercicio o simplemente salir a caminar.
•    Hacer ejercicios de relajación y/o meditación.
•    Leer algo que le guste con atención.
•    Escuchar, bailar y/o cantar la música que más le gusta.
•    No aislarse. Visitar amigos y familiares.
•    Concurrir a grupos de autoayuda formados por personas que estén atravesando una situación similar a la suya.
•    Rescatar los afectos.
•    Preservar y proteger los recuerdos agradables.
•    Mantener el buen humor.
•    Reírse es un buen remedio.
•    Controlar los pensamientos negativos.
•    Comunicarse con los demás.

Frase de la semana
 “Los problemas son oportunidades para demostrar lo que se sabe”.
Duke Ellington

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