El alcoholismo es una enfermedad condicionada por la exposición continuada del cuerpo al alcohol. Es una de las adicciones más frecuentes porque el consumo de alcohol está socialmente aceptado y porque  muchas personas no llegan a percibir los riesgos que puede implicar el abuso del alcohol.

El alcoholismo es una enfermedad grave que necesita tratamiento y ayuda. Sin embargo, no es el alcoholismo el único trastorno que el consumo de alcohol puede generar.

Hay tres modos de vincularse con el alcohol: el consumo, el abuso, y la dependencia
Consumo: es un uso moderado, controlado  y regulado, como beber una copa de vino o un vaso de cerveza cada tanto. 
Abuso: es el consumo desmesurado.  Lleva a situaciones de riesgo. Puede ser esporádico, y no frecuente, pero puede traer consecuencias graves como accidentes, situaciones de violencia, problemas con la ley, conductas de riesgo, etc.  
Alcoholismo: que implica el desarrollo de una dependencia física y psicológica al alcohol.

El alcoholismo se caracteriza por: 

  • Deseo insaciable de beber alcohol
  • Pérdida de control para no seguir bebiendo después que se comienza
  • Dependencia física
  • Dependencia psíquica
  • Aparición de síntomas de abstinencia
  • Tolerancia: es la  necesidad de aumentar la cantidad de alcohol ingerida. 
  • Las actividades del alcohólico giran en torno al alcohol
  • Dedica mucho tiempo a conseguir el alcohol, tomarla y recuperarse de sus efectos. 
  • Aunque vea las consecuencias de su adicción no puede parar

¿Qué es el síndrome de abstinencia?
El síndrome de abstinencia del alcohol son los síntomas que aparecen por el cese o la reducción del consumo. Se dan tras un período prolongado de grandes ingestas de alcohol y se pueden desarrollar horas o días después de la interrupción. Dependen de cada organismo y del nivel de dependencia que se tenga.

Los más frecuentes son:

  • Malestar matutino 
  • Temblores en extremidades
  • Ansiedad, sudoración
  • Insomnio
  • Náuseas, vómitos 
  • Alucinaciones visuales (suelen ser relacionadas con insectos y pueden llegar a durar varios días), 
  • En casos extremos se produce el delirium tremens, que puede llegar a causar la muerte.

¿Qué es el consumo responsable?
El consumo responsable de alcohol es aquel que realizan las personas adultas. Implica no pasar el límite que puede poner en riesgo tu salud, tu bienestar, o el bienestar de los demás. Si va a consumir alcohol, hágalo de modo responsable. Su salud y la de los demás dependen de esto. 

Los consumos se convierten en un problema si dañan su salud, si lo ponen en riesgo emocional o físicamente, si causan problemas en el estudio, en el trabajo o con sus relaciones con los demás.

Consumiendo alcohol u otras drogas, aunque consuma una sola vez, puede ponerse en riesgo a sí mismo y a los demás. Es necesario aprender a no consumir cuando no se debe y a tener un consumo responsable si se decide beber.

Advertencias importantes
Si tomaste alcohol no manejes
• Aún en pequeñas cantidades el consumo de alcohol puede producir alteraciones que afectan los reflejos y la percepción. Esto aumenta la posibilidad de tener accidentes.
• Sin haber tomado alcohol, una persona demora 4 segundos en frenar. Con más de 0,5 gramos de alcohol en sangre el tiempo de frenado pasa a ser de 8 segundos o más.

Las mujeres embarazadas, las niñas, los niños y los adolescentes no deben consumir alcohol
SI ESTÁS EMBARAZADA, buscando un embarazo o en período de lactancia no consumas alcohol. El consumo de alcohol genera efectos nocivos en el desarrollo y crecimiento de tu bebé.

LOS MENORES no deben consumir bebidas con alcohol. No están preparados, ni física ni psicológicamente para tolerar los efectos del consumo de bebidas con alcohol. En menores de edad todo consumo es de riesgo.

No compares. Todos responden distinto ante la misma bebida. Los efectos dependen de:

  • El grado de alcohol de la bebida.
  • Si se ingirió alimentos o no.
  • El estado de ánimo.
  • La cantidad, la frecuencia y la velocidad del consumo.
  • Si hay enfermedades pre-existentes o no.

Si un conocido o una amiga tomó de más:

  • No dejes que maneje.
  • Llévalo a un lugar tranquilo y ventilado y quédate con él hasta que se recupere.
  • Si está caído ponlo de costado para que no se ahogue si vomita.
  • No lo dejes solo.
  • Dale de beber mucha agua.
  • Si está muy mal, llama a emergencias médicas.

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