Frase de la semana
Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré conservarla durante todo el año.”  Charles Dickens

Diciembre no llega solo. Viene con las fiestas, con los festejos, con el fin de año, con los compromisos y con las exigencias personales, laborales y familiares.

Para muchas personas, el estrés se acentúa en la época navideña. Según recientes estudios, el 44% de la población afirma que es una época que le produce más nerviosismo. 

¿Por qué? 
Los especialistas afirman que el aumento del estrés durante las fiestas de diciembre se debe a tres razones fundamentales: las económicas, las físicas y las derivadas de nuestras relaciones sociales.

Las económicas se refieren a todos los gastos extras que hay que hacer a raíz de las fiestas. Los gastos excesivos asociados a los compromisos sociales como cenas, salidas nocturnas y ocio familiar, la compra de regalos y un sinfín de gastos imprevistos, son algunas de las circunstancias que pueden causar un aumento del estrés.

Las físicas están relacionadas a los excesos en la comida y en la bebida que suelen hacerse en estas fechas. A estos excesos se le suma  un cansancio general por la acumulación de actividades, la posibilidad de padecer insomnio por los cambios de hábitos y la falta de ejercicio. Todo esto puede ser un coctel letal. 

Finalmente las causas de estrés derivadas de nuestras relaciones sociales  tienen que ver con la mayor cantidad de compromisos sociales como cenas de trabajo, con amigos o con la familia a las que hay que asistir en esta época. Parece que todos quieren vernos o saludarnos en esta época. Y no hay cuerpo que aguante a tanta celebración.  

Las reuniones familiares suelen ser las que mayor estrés producen debido a que a veces hay problemas o roces entre algunos miembros de la familia, lo que genera conflictos a la hora de reunirse y compartir una mesa navideña.

También es una época que puede provocar  tristeza y  nostalgia por el recuerdo de seres queridos que no están con nosotros.  

Para mitigar el estrés navideño es necesario que esté atento a estas 3 áreas: la económica, la afectiva y la relacionada a la salud física. Todo junto y al mismo tiempo puede resultar una bomba de altísimo poder destructivo. 

15 tips para evitar el estrés navideño

  1. Calcule un presupuesto realista de ingresos y gastos y ajústese a ese presupuesto. 
  2. Evite el exceso de gasto en regalos.
  3. Organice sus compras con tiempo.
  4. No deje todo para último momento.
  5. Haga listas de lo importante. Concéntrese en lo que sí o sí tiene que hacer en estos días. Organice sus prioridades. 
  6. Optimice sus compras. Es recomendable preparar siempre una lista de las compras que se deben realizar. Enumere los regalos que debe hacer y cuánto quiere gastar en cada uno. Algunas cosas es mejor comprarlas por Internet o comprarlas con anticipación aprovechando las ofertas.
  7. Organice el menú navideño con tiempo, pero no se sobre exija. 
  8. Reparta las tareas. Comparta los preparativos navideños con toda la familia. Que cada quien se ocupe de algo.  Todos deben participar y colaborar con la organización de los festejos. 
  9. Aprenda a decir no. No tiene por qué acudir a todos los eventos. Elija los que le interesan. 
  10. Huya del perfeccionismo y de las exigencias externas. Las mejores navidades no son las más “perfectas” sino las más alegres y felices. 
  11. Sea tolerante y realista. No espere soluciones mágicas. Si hay roces o conflictos familiares no fuerce las cosas. Trate de que las fiestas sean un momento de paz.
  12. En las reuniones familiares, evite temas comprometidos o que generen discusión. 
  13. Dedique tiempo al descanso y cuide los espacios y tiempos propios. 
  14. Busque la moderación y el equilibrio. Trate de no excederse con el alcohol ni con la comida.  
  15. Duerma lo suficiente.  

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *