Se dice que el amor no se elige. Es algo que sucede. Es cierto. No es posible decidir de quién enamorarse. El enamoramiento ocurre en el momento menos pensado, y a veces, también, con la persona menos pensada.

El enamoramiento es el chispazo inicial que hace que se inicie una relación.
El enamoramiento es lo que sucede al principio de una relación.

Los enamorados sienten que no pueden vivir uno sin el otro. Cuando están juntos el tiempo vuela, se ríen, se adivinan el pensamiento y sienten que se comprenden a la perfección.
Durante esta fase inicial se ve al otro perfecto, ideal, la persona que se necesita para ser feliz.

En general, durante este período nada de lo que hace el otro molesta. La atracción que provoca el enamoramiento es tan fuerte que hace que no se detecte ninguna imperfección en el ser amado.

Pero, el camino recién comienza. Esta etapa es sólo el primer paso en un largo recorrido afectivo que puede o no convertirse en amor.

No todos los enamoramientos se transforman en amor, y mucho menos en buen amor.
Decía Eric Fromm: “el amor es un arte que puede ser aprendido.”

Es posible aprender a amar y a relacionarse amorosamente con la persona de la que uno se ha enamorado. No es tarea fácil y son muchos los tropiezos que aparecen en el camino.
Cada pareja tendrá que encontrar su modo de aprender de los tropiezos.

Conflictos en el amor

Una vez que enamoramiento decae, puede aparecer el momento del amor. El amor implica hacer un vínculo con la persona real. No se trata ya del príncipe azul ni de la princesa encantada, sino de dos personas reales con defectos, problemas y limitaciones, que pueden amarse o pueden enfrentarse y odiarse.

Esta etapa exige que la pareja trabaje para conquistar el bienestar emocional.
Cuando decimos trabajar, decimos aprender a comunicarse, a respetarse, a tolerar las diferencias y a negociar.

Problemas comunes en las parejas

La incomunicación
La comunicación es el eje del amor. Sin embargo, con el paso de los años, muchas veces la pareja pierde el hábito de comunicarse en profundidad y se limitan a mantener conversaciones superfluas.

Con el paso del tiempo las personas crecen, maduran y cambian. Es importante mantenerse abierto y comunicados para conocer y comprender esos cambios que cada uno va experimentando a lo largo de la vida. Sino, poco a poco puede sentirse que se comparte la vida con alguien extraño.

Sólo a través de una profunda y abierta comunicación es posible mantener la intimidad emocional a lo largo de los años.

Es importante no dar nada por sentado y darle la oportunidad al otro de que exprese sus emociones y sus cambios.
Mantener la comunicación es una de las tareas a las que debe abocarse la pareja.

El mal humor
El mal humor es uno de los grandes enemigos del amor.
Reaccionar mal de vez en cuando es normal, pero hay personas que hacen del mal humor un hábito y lo que es peor, lo descargan en su pareja.

Todos podemos tener nuestros momentos de mal humor que se consideran totalmente normales, siempre y cuando no sea una conducta habitual.

Si el mal humor se instala en forma permanente en la conducta y comienza a ser algo más que circunstancial, hay conocer las causas y hacer algo al respecto.

El estado de ánimo malhumorado se caracteriza por ver el lado negativo de las cosas, y suele tener un impacto negativo en la vida de pareja.

Es un hecho que casi todos tenemos que atravesar por problemas que nos producen sufrimiento. Pero la mayoría de las veces los malhumorados no tienen motivos para su estado de ánimo.

No hay que  permitir que el mal humor gobierne ya que crea un clima desagradable en la pareja y vuelve imposible la cercanía emocional con el otro.

El mal humor produce conflictos de relación, discordia familiar e infelicidad, y lo más grave, es que es contagioso ya que si alguien está permanentemente malhumorado el clima del hogar se vuelve irrespirable.

Los celos
Es normal sentirse un poco celoso de vez en cuando, pero si los celos se vuelven enfermizos suelen deteriorar y destruir el amor.

Si una persona piensa todo el tiempo pensando que su pareja le será infiel, no puede confiar en ella y sólo quiere controlarla y vigilar cada uno de sus movimientos convertirá  su vida y la del otro en un  infierno.

Es necesario trabajar para instalar la confianza en la pareja. De lo contrario los celos desmedidos terminarán destruyendo el amor.

La inseguridad personal, la falta de autoestima, el miedo a perder a la persona amada,  llevan a desconfiar. La persona extremadamente celosa tiende a querer controlar cada movimiento del otro y ese exceso de control lleva al ahogo del amor.

Para abordar los celos es fundamental fortalecer el diálogo, la confianza y el contacto. Detrás de los celos hay inseguridad y temor. Por eso, el mejor remedio para los celos es la honestidad, el cariño y la confianza.

La intolerancia
Otro de los grandes males del amor es la intolerancia.
Es necesario aprender a respetar al otro tal como es. Aprender a respetar las diferencias y a crear espacios en común es fundamental para tener un vínculo de amor.

Frase de la semana
Te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto como verte a ti feliz.
George Sand

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *