Es bien sabido que la actividad física mejora la salud integral y la calidad de vida. Ahora, nuevas investigaciones ponen el foco en los efectos benéficos de la actividad física en la salud del cerebro.

De este modo, la ciencia afirma y confirma que el ejercicio es especialmente importante para la salud del cerebro. Y una de las formas en que el ejercicio ayuda mejorar la salud del cerebro es mejorando la circulación y consecuentemente propulsando la llegada de sangre regularmente al cerebro durante todo el día.

Como la sangre transporta oxígeno al cerebro, cuanto mayor sea la circulación, mejor funcionarán todos los sistemas.

Un estudio publicado en Frontiers enfatiza la importancia de hacer ejercicio, particularmente en personas de edad avanzada.

Para realizar el estudio se les pidió a corredores de 50 a 80 años que dejaran de ejercitarse durante diez días. Estas personas estaban entrenadas y habían corrido por más de 15 años por lo menos 4 horas a la semana.  Tres no lograron hacerlo  porque su cuerpo les pedía moverse.  Pero varios sí lo consiguieron. El estudio determinó, que en tan sólo diez días se había presentado una pronunciada disminución del flujo sanguíneo al cerebro, en los corredores que habían dejado de ejercitarse.

Los científicos notaron la disminución en ambos lados del hipocampo, que es el área responsable de la formación de memoria y su procesamiento. Por lo tanto, el estudio sugiere que mantenerse físicamente activo podría ayudar a  evitar enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

Muchos especialistas recomiendan tener por semana 150 minutos de actividad aeróbica moderada y 75 de alta intensidad.

En este sentido, Gretchen Reynolds escribió en el NY Times:

“El ejercicio es particularmente importante para la salud del cerebro porque parece aumentar el flujo de sangre a través del cráneo, no solo durante la actividad real, sino durante el resto del día.

En estudios neurológicos anteriores, cuando las personas sedentarias comenzaron un programa de ejercicios, pronto desarrollaron un flujo sanguíneo aumentado en sus cerebros, incluso cuando estaban descansando y sin correr o moverse de otra manera”.

Del mismo modo, otro estudio publicado en la revista científica NeuroImage afirma que el ejercicio físico aumenta la conectividad y la eficiencia cerebrales y favorece la adquisición de habilidades motoras. Además, libera una parte del cerebro para que podamos hacer otras cosas.

La investigación, liderada por el Dr. Fabien Dal Maso, buscaba entender por qué el cerebro funciona de manera más eficiente luego de una sesión de ejercicio, algo que los doctores habían notado en estudios anteriores.

Para entender esta cuestión realizaron una experimentación. Los investigadores le dieron una tarea simple a sus voluntarios: mover un cursor en una pantalla utilizando un control especial que mide la fuerza y técnica de cada usuario. Luego de usarlo por 30 minutos, se le pidió a un grupo hacer un corto ejercicio de 15 minutos, y a otro simplemente se le dio un momento de descanso.

Los científicos midieron la actividad cerebral de cada participante mientras realizaban estos ejercicios, para poder comparar más adelante. Los resultados indican que las personas que utilizaron esos 15 minutos para hacer ejercicio fueron más veloces para adaptarse a las particularidades del control, aprendiendo a usarlo en menos tiempo que sus pares que tomaban descansos.

Su actividad cerebral era más alta y rápida, según las mediciones, en comparación con quienes se mantenían en reposo.

La razón para estos resultados, según los doctores que participaron en el estudio, es que el ejercicio funciona como un botón de “liberador de espacio” para la mente.

Dr. Fabien Dal Maso escribió: “Debido a que las partes activas del cerebro son menos en las personas que hicieron ejercicio, los recursos neuronales disponibles pueden ser utilizados más rápido en otras tareas.

El ejercicio simplemente libera espacio ocupado en tu mente para hacer y aprender otras cosas”.

Los investigadores también encontraron una relación entre la cantidad de sueño que los participantes recibían la noche anterior y su capacidad para aprender.

Cuidar es cerebro y mantener sus funciones cognitivas es fundamental para tener una buena vida. La atención, la memoria, la capacidad de aprender, la coordinación motriz, el lenguaje son pilares de nuestro bienestar actual y futuro. Todo lo que podamos hacer en ese sentido es bienvenido.

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