Según la ONU, “la violencia contra las mujeres y las niñas es una de las violaciones más generalizadas de los derechos humanos en el mundo. Se producen muchos casos cada día en todos los rincones del planeta”.

La violencia de género es un tipo de violencia que afecta a las mujeres por el mero hecho de serlo. Constituye un atentado contra su integridad, su dignidad y su libertad, cualquiera que sea el ámbito en el que se produzca.

Afirma la ONU que la violencia contra las mujeres y las niñas en el ámbito privado es una de las formas más comunes de violencia que sufren las mujeres a escala mundial. Se trata de cualquier forma de violencia que ocurra en el interior de la familia.

Cuando la violencia acontece dentro de la pareja adquiere determinada dinámica. Entenderla y conocerla sirve para prevenir muchos casos de violencia doméstica y para brindar herramientas que ayuden a las víctimas a romper el círculo de la violencia doméstica.

Lenore Walker es una psicóloga estadounidense que explicó cómo funciona  el Ciclo de la Violencia. Su teoría describe la dinámica circular de la violencia dentro del ámbito de la pareja.

El ciclo consta de tres fases: el aumento de la tensión, el estallido de la violencia y la luna de miel. Estas tres fases se suceden de modo ininterrumpido formando el espiral de violencia que puede llevar a situaciones límites.

La teoría de Walker es una de las más difundidas y aceptadas sobre las fases de la violencia de género.

Fases del ciclo de la violencia

Fase 1 – Acumulación de la tensión

Esta primera fase puede durar días, semanas, meses o años. Se caracteriza por la aparición de incidentes aislados. Aparecen gritos, ataques de ira, cambios de humor bruscos, descalificaciones, etc.  La víctima interpreta estos incidentes como hechos aislados que no representan una amenaza. Cree que no volverán a repetirse o que desaparecerán.

En esta etapa la tensión se acumula y aumenta la violencia verbal.

Durante este período la víctima intenta ser conciliadora. Trata de calmar a su agresor. Niega lo que está pasando. Inventa excusas para justificar la violencia que recién comienza. Encubre al agresor frente a otras personas.

Durante esta primera fase el agresor es cada vez más agresivo, se enfada por cosas insignificantes, está más tenso e irritado.

Una de las características que Walker destaca durante esta fase es la de auto culpabilización de la víctima.  Siente que los incidentes son por su culpa e intenta complacer a su agresor para que no se repitan.

Fase 2 – Estallido de la tensión

La violencia aumenta fuertemente. La violencia detona y muestra su peor cara. Las agresiones físicas, psicológicas y sexuales estallan de manera explícita e imparable. Golpes, empujones, palizas, trompadas y todo tipo de agravios físicos y sexuales se descargan sobre la víctima. La víctima se paraliza. Sufre insomnio, ansiedad, se aterroriza, se aísla, y evita contar lo que ha ocurrido.

Fase 3 – Luna de miel o arrepentimiento

El agresor se muestra arrepentido por lo que hizo en la fase 2. Se comporta de forma cariñosa y amable. Pide perdón y suele prometer que no volverá a suceder.

Este periodo dificulta la posibilidad de que la víctima haga la denuncia. El comportamiento amable de su pareja le hace pensar que la brutal violencia fue un suceso aislado y que no se volverá a repetir.

Pero el ciclo no termina en la fase 3. Por su formato circular, después de la fase de arrepentimiento (3) se vuelve a la acumulación de la tensión (1),  y después al estallido (2).

De este modo el ciclo de la violencia genera un círculo imparable que se repite y del que es muy difícil salir.

Indicadores que alertan sobre violencia de género:

1.  Control extremo: el agresor quiere ejercer control sobre todo lo que ella hace: controla su teléfono, con quién está, su manera de vestir, la economía familiar, etc. La vigila constantemente.

2.  Celos enfermizos: desconfía de todo y de todos. La acusa de flirtear con otros hombres

3.  Aislamiento: le prohíbe relacionarse con amigos o familiares. La aísla de otro tipo de relaciones.

4. Culpabilización: la culpa de todo lo que no funciona dentro de la pareja y en la vida en general.

5.  Descalificación: la desvaloriza en público y en privado. Se burla de todo lo que ella dice y hace.

6. Abuso de poder: el agresor manda y decide sobre ella sin tener en cuenta su opinión. La víctima adopta una actitud sumisa y va perdiendo su capacidad de elegir y su autonomía.

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