Este 18 de marzo se celebró en todo el mundo por séptimo año consecutivo el “Día Mundial del Sueño”.

La Asociación Mundial de Medicina del Sueño estableció esta fecha en el 2008 para remarcar  la importancia de un buen descanso y la necesidad de tratar correctamente los trastornos del sueño. 

Este año el lema es: “Dormir bien es un sueño alcanzable”
Los problemas del sueño constituyen una epidemia global que amenaza la salud y la calidad de vida de hasta un 45 por ciento de la población mundial. 
Dormir lo suficiente es fundamental para mantener la salud y la calidad de vida.
Si usted tiene trastornos de sueño es necesario que consulte a su médico. El correcto descanso es indispensable para la salud física y mental.

10 normas de la Asociación Mundial de Medicina de Sueño para dormir bien

  1. Establecer una hora fija para ir a dormir y para despertarse.
  2. Limitar las siestas diurnas a 30-45 minutos de duración.
  3. Evitar el alcohol excesivo 4 horas antes de ir a dormir y no fumar.
  4. Evitar la cafeína 6 horas antes de dormir. Esto incluye café, té y muchas bebidas de soda, además del chocolate.
  5. Evitar alimentos pesados, picantes, o azucarados 4 horas antes de ir a dormir.
  6. Hacer ejercicio de forma regular, pero no justo antes de ir a dormir.
  7. Usar un sistema de descanso cómodo.
  8. Encontrar una temperatura confortable para dormir y tener la habitación bien ventilada.
  9. Bloquear todo ruido que distraiga y eliminar la luz tanto como sea posible.
  10. Reservar la cama para el sueño y el sexo. No utilizar la cama como oficina, lugar de trabajo o recreacional.

¿Cuánto hay que dormir?
Un estudio realizado en la Escuela de Medicina de la Universidad de Pennsylvania  aportó un dato sorprendente: dormir seis horas resulta tan contraproducente como no dormir.  Impactante, ¿no? 

Según este estudio dormir seis horas produciría un efecto similar al de no haber pegado un ojo en toda la noche. Seis horas sueño no evitan que las personas experimenten una merma en su rendimiento cotidiano, se sientan agotadas y tengan mal humor. De hecho -según concluye el trabajo- el déficit cognitivo por falta de reposo sería en ambos casos similar. 

Los investigadores concluyeron que no había diferencias entre dormir 6 horas, 4 horas o no dormir
Para llegar a tal conclusión, los investigadores reunieron a 48 voluntarios de entre 21 y 38 años, a quienes dividieron en cuatro grupos de sueño. Y tomaron nota de sus reacciones por medio de test de rendimiento físico y psicológico.

Mientras que el primer grupo de voluntarios durmió las ocho horas recomendadas durante dos semanas, el segundo descansó seis horas también durante el mismo plazo; al tercero le asignaron tan sólo cuatro horas de sueño; y al último, directamente se lo privó de dormir durante dos días seguidos. 

Las personas que rindieron con mayor efectividad fueron aquellas que habían descansado las ocho horas recomendadas. 

La sorpresa para los investigadores se dio en el comportamiento de los otros grupos.

Al décimo día del experimento, aquellos voluntarios que habían dormido seis horas diarias rendían igual de mal que quienes no habían pegado un ojo durante dos días y su comportamiento cognitivo era igual de deficiente.

De esa forma habría quedado demostrado para los autores del estudio que dormir seis horas o menos tiene secuelas igual de negativas para el organismo que no descansar durante dos días seguidos. 

No todos están de acuerdo con las conclusiones de este estudio. 

¿Y entonces cuánto es aconsejable dormir?
De acuerdo con lo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), una persona en promedio debe dormir de 7 a 8 horas diarias para mantener en óptimo estado físico, emocional y mental. 

Sin embargo, las múltiples ocupaciones, el estilo de vida y la tecnología, han llevado a disminuir esas horas de sueño y cada vez son más las personas que no tienen una calidad de sueño adecuada.

Frase de la semana
“Hay que trabajar ocho horas y dormir ocho horas, pero no las mismas. Woody Allen