El 1 de diciembre de 1955, a los 42 años, la afroamericana Rosa Parks se convirtió en una heroína de los derechos civiles cuando rehusó dar el asiento a un hombre blanco en el autobús donde viajaba. 

Al final de un largo día de trabajo, Rosa Parks tomó el autobús como siempre lo hacía y se sentó en las filas del medio,  detrás del área reservada para blancos. Era un día normal. Un día cualquiera en el que Rosa regresaba cansada a su hogar. 

Pero ese día ocurrió algo que cambiaría el curso de la historia. 

En aquellos años, los afroamericanos no podían compartir con los blancos los mismos lugares públicos. Los autobuses estaban señalizados con una línea: los blancos viajaban adelante y los negros viajaban detrás. 

Aquel 1 de diciembre de 1955 Rosa Parks se sentó en los asientos del medio. Esos asientos podían ser usados por los afroamericanos  si ningún blanco los requería. Pero si un blanco los necesitaba los afroamericanos debían cederlos inmediatamente. 

El autobús continuó su recorrido y poco a poco  se llenó la zona destinada a los pasajeros blancos. En la siguiente parada subió un joven blanco. No quedaba ni un lugar disponible.  El conductor le ordenó a ella y  a otros tres afroamericanos, que cedieran sus lugares al joven blanco que acababa de subir y a otros tantos blancos que se hallaban de pie en el vehículo. “Éste ni siquiera había pedido el asiento”, dijo años después Parks en una entrevista a la BBC. 

Los otros afroamericanos obedecieron y se levantaron, pero ella permaneció inmóvil. 

Rosa se negó a cumplir lo que se le ordenaba. Se sentía muy cansada aquel día y decidió decir que no. No doy mi asiento. No me levanto.  

Un “no” simple, pero que cambió la historia.

“Aquel día estaba fatigada y cansada. Harta de ceder”, diría Rosa Parks años más tarde al recordar el suceso que la convirtió en heroína.
El conductor fue en busca de un policía que procedió a arrestarla en cumplimiento de las leyes de segregación racial que imperaban en aquel entonces. 

Rosa Parks pasó la noche en el calabozo, acusada de perturbar el orden público y pagó una multa.

No era la primera vez que una mujer era arrestada por violar las leyes de segregación en un autobús en Montgomery, pero esta vez el caso tuvo  consecuencias.

Al día siguiente  integrantes de la comunidad afroamericana de Montgomery decidieron tomar acción. Se organizaron.Liderados por Martin Luther King  iniciaron una campaña con el objetivo de cambiar las leyes respecto a la segregación en los autobuses. 

Comenzó una larga batalla por los derechos civiles.

El 13 de noviembre de 1956, casi un año después del incidente de Rosa Parks, la Corte Suprema declaró inconstitucionales las leyes segregacionistas de Montgomery, Alabama. Declaró ilegal la segregación racial en los autobuses, restaurantes, escuelas y otros lugares públicos

La lucha había dado frutos. El “no” de Rosa Park sentó un precedente. 

Ella no lo sabía en ese momento. Pero aquel no fue el punto de partida del movimiento por los derechos civiles en los EEUU. 

Este año se cumplen 60 años del histórico No de Rosa Parks. 

Un gesto individual de resistencia que impulsó un movimiento que cambiaría al mundo.

Rosa Parks murió en el año 2005.

Durante su vida vio cambios que probablemente ni ella misma soñó. 

En 1969 recibió la Medalla de Oro del Congreso, el máximo reconocimiento civil del país. 

Decir que no al abuso  es iniciar un cambio

Hay muchas ocasiones en la vida personal en las que sería necesario decir no.  Sin embargo, muchas  personas no se animan. Soportan el

abuso, el maltrato y la injusticia sin decir NO.

En la mayor parte de los casos es el miedo el que impide poner un límite. Miedo al conflicto, a la pérdida, al castigo, etc.

Muchas veces los cambios se inician con un no

En el caso de Rosa Parks fue el extremo cansancio físico y psicológico la que la impulsó a decir no. “No me levanto”. Hoy no. Hoy no cedo mi asiento a un blanco. 

AL día siguiente fueron muchos los que decidieron decir que no. E iniciaron una revolución por los derechos civiles. 

Hacer del no una herramienta para defender los propios derechos  es posible. No solo en la que hace a la vida pública, sino en la vida personal. A los abusos y maltratos que cada quien padece en su vida personal se puede decir NO. 
 

Frase de la semana
Cuando algo es insoportable hay que poder decir que no.  Eric Laurent