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El carácter​ es la forma en la que una persona reacciona regularmente ante las situaciones que le ocurren. Está compuesto por un conjunto de rasgos que se manifiestan claramente en la forma de actuar de cada individuo.

El carácter no es algo que se traiga. Por el contrario,  se ve afectado por el medio, la cultura y el entorno familiar en el que cada persona se forma. Es decir, las experiencias y vivencias infantiles van modelando y moldeando el carácter de cada persona.

El carácter se puede clasificar en fuerte y débil. Una persona con carácter fuerte se caracteriza por la capacidad de mantener la propia decisión, a pesar de las adversidades. Por el contrario, la persona con un carácter débil es fácilmente dominada por los demás y por las circunstancias.

También en la vida diaria solemos clasificar a las personas según su carácter. En este sentido es muy frecuente dividirlas entre las que tienen buen carácter y las que tienen mal carácter.

¿Qué es el mal carácter?

Una persona de mal carácter se enfada fácilmente, reacciona en forma violenta ante pequeñeces y suele estar irritable.  En general el que tiene mal carácter no tolera las bromas, se enfada con mucha facilidad, se siente atacado con facilidad y reacciona de forma defensiva constantemente.

El mal carácter surge de una mala gestión de las emociones, en especial de la ira.

Tener un mal carácter puede perjudicar enormemente la vida de una persona. Puede generarle conflictos familiares, laborales, y en todos sus vínculos.

Hay circunstancias que agudizan el mal carácter. Algunas de ellas son: la falta de sueño, el cansancio físico o psíquico, el estrés, sentir algún malestar físico, el dolor y las preocupaciones.

La buena noticia es que el carácter se puede modificar.

Algunas características del mal carácter

• Responder de manera excesiva y desproporcionada ante determinados estímulos.

• Todos podemos tener un mal día. El mal carácter no es un fenómeno aislado, sino que debe mantenerse en el tiempo.

• Las personas con mal carácter reaccionan de mal modo en diferentes contextos.

• Es una tendencia que ha estado en la vida de la persona desde siempre.

• Tiene repercusiones negativas en la vida cotidiana de la persona: en la esfera laboral, social, educativa, familiar, etc.

Cómo controlar el mal carácter

Aprender a controlar el mal carácter es de gran utilidad dado que la persona con este problema va perdiendo oportunidades en su vida. Al tener un carácter conflictivo muchos de sus vínculos se vuelven difíciles o van desapareciendo porque la gente se cansa de aguantarlo. También va erosionando sus posibilidades laborales y, en general, su calidad de vida se degrada.

Lo primero que se aconseja es aprender a gestionar las emociones. El mal carácter suele ser una respuesta inconsciente a una serie de emociones negativas que la persona no sabe o no puede gestionar.

En este sentido, aprender a identificar las emociones que están detrás del mal carácter y buscar mejores maneras de expresarlas es uno de los caminos para mejorar el carácter.

Por otro lado es clave aprender a hacer una pausa entre el estímulo y la reacción. El carácter es reactivo, es decir es una reacción inmediata y automática a determinados estímulos. Por lo tanto tomarse un segundo para pensar antes de hablar o de reaccionar, es clave para empezar a desactivar el automatismo.

Como el mal carácter se incrementa con el estrés, también es de gran ayuda aprender a relajarse. Para esto se aconseja practicar alguna técnica de relajación o de meditación, hacer ejercicio físico de manera regular y hacer alguna actividad que disfrute mucho y que lo abstraiga de sus preocupaciones habituales.

Por último, es buena idea identificar las situaciones que lo ponen de peor carácter. Una vez identificados los problemas hay que tratar de actuar de manera proactiva y buscar soluciones posibles a esas situaciones. De este modo, dejará de actuar reactivamente, contestando con su mal carácter, y se pondrá a trabajar para que las cosas tomen el rumbo deseado.

Diferencia entre temperamento y carácter

El temperamento se define como el aspecto de la personalidad con la que nacemos, por lo tanto se afirma que está determinado biológicamente.

El carácter, en cambio, es la parte de la personalidad más moldeable. Se cree que se va construyendo durante los primeros años de vida. Es producto de lo que se vive en los primeros años. De este modo, las experiencias, las emociones y los sucesos, van forjando el carácter de las personas.

Esta diferenciación es importante porque permite entender que es posible modelar el carácter.

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