Cuando se habla de violencia de género automáticamente se piensa en agresiones físicas, amenazas, abuso sexual y muerte. Sin embargo, la violencia puede presentarse en situaciones cotidianas en una relación de pareja y muchas veces pasa desapercibida e indetectable.

En los adolescentes este riesgo se ve incrementado, por la fragilidad inherente a la edad y por múltiples confusiones respecto a la idea del amor romántico. Ideas sobre el amor que confunden a los adolescentes dando lugar a situaciones de celos desmedidos, posesión, maltrato y control.

Según la Organización Mundial de la Salud 3 de cada 10 adolescentes denuncian que sufren violencia en el noviazgo. La cifra es alarmante, especialmente si tenemos en cuenta que muchas adolescentes que sufren violencia no la denuncian.

Es necesario que padres y adultos estén informados y alertas para detectar señales de que su hija está sufriendo un noviazgo violento antes de que sea demasiado tarde.

Hablamos de una violencia que no es visible y que se cuela en los comportamientos y las conductas cotidianas. Muchas veces, ni la víctima ni los que la rodean se dan cuenta de lo que está pasando.

En la mayoría de las personas está arraigada la idea de que la violencia en el noviazgo implica gritos, insultos y golpes, pero los especialistas explican que se habla de noviazgo violento en  toda relación en la que haya abuso de poder, ya sea psicológico, físico, simbólico o económico.

Entre las manifestaciones de violencia pueden aparecer situaciones como la ridiculización frente a los amigos, el menosprecio, prohibir salidas, criticar su cuerpo, hacer creer que ningún otro varón se va a fijar en ellas, criticar todo lo que hace o dice, culparlas de todo, etc.

También es frecuente la humillación, el control extremo al revisar celulares y redes; las restricciones, pidiendo que no usen determinada ropa, someterlas al aislamiento social, hablando mal de sus amigas, de su familia y de todos los que la rodean; la manipulación psicológica, pidiendo perdón, prometiendo que van a cambiar o culpando a la víctima, etc.

Dicen los expertos que un noviazgo violento tiene todos los ingredientes para volverse invisible. Se trata de agresiones cotidianas que experimentan miles de adolescentes en sus primeras relaciones y que  son tan imperceptibles que pasan inadvertidas hasta que la violencia se incrementa.

Los especialistas coinciden que para prevenir un noviazgo violento el rol de los padres es fundamental. Opinan que la prevención debe comenzar en la edad temprana, fortaleciendo la autoestima del niño y brindándole la confianza necesaria para se sienta seguro emocionalmente y para que pueda hablar sin sentirse juzgado.

Reconocer las señales de alerta y pedir ayuda a tiempo es clave para prevenir y ayudar a quién está pasando por esa situación.

Es violencia si tu novio:

Critica tu forma de vestir, no le gusta cómo te maquillas, revisa los mensajes de tu celular, te espía, te humilla en público, no te deja salir con tus amigas, te presiona para que tengas relaciones sexuales, tiene celos de las personas que te rodean, te amenaza, te asusta de cualquier modo, te aísla, te extorsiona emocionalmente.
 

Algunos indicadores de un noviazgo violento
Para las chicas

  • Si tu novio te prohíbe cosas, te dice qué ropa usar, cómo maquillarte. Si revisa tu celular, los mails y pide la contraseña de Facebook o Twitter, si quiere saber cada cosa que haces.
  • Si te ridiculiza, te hace sentir torpe, inútil, si crítica tu cuerpo, te compara con sus exnovias, si te hace sentir menos y te culpa de todo lo que pasa en la relación. Si sentís que vas perdiendo seguridad y autoconfianza. Si te hace sentir que no vales nada. Si no respeta tus opiniones ni tu punto de vista.
  • Si tiene celos desmesurados sin motivo, si desconfía de todos, si no te deja ver amigos o a familiares,  si cree que siempre le mentís, si quiere controlar todo lo que haces.
  • Si te pellizca, te tira del pelo, te da empujones, patadas o cachetazos aunque sean jugando.
  • Si te obliga a tener relaciones sexuales cuando no tienes ganas, si quiere realizar prácticas que no quieres, si te fuerza a hacer algo contra tu voluntad, si te manipula de alguna manera para conseguir lo que quiere. Si sólo piensa en su placer y no le importa el tuyo.

Para los padres

  • Si notan que su hija empieza a evitar amistades y se aleja de la familia. Si notan que limita sus actividades, como estudiar, hacer un deporte o salir y lo único que hace es estar con el novio.
  • Si notan que su hija adolescente pasa todo el día pegada al celular, poniendo el altavoz para mostrarle al novio que está en determinado lugar o quién la acompaña. Si notan que él la está controlando a través del celular.
  • Si notan que cambia su modo de vivir y de actuar. Si no se viste de la misma manera, deja de usar prendas que solían gustarle, pierde o aumenta mucho de peso. Si está angustiada, con la autoestima baja, si deja de arreglarse o de interesarse en sus cosas.
  • Si notan que empieza a ocultar cosas y no cuenta demasiado sobre la relación. Si ven que se encierra en sí misma y no quiera hablar de lo que le pasa.

 

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