Frase de la semana
“Uno de los secretos profundos de la vida es que lo único que merece la pena hacer es lo que hacemos por los demás.”
Lewis Carroll

Todos podemos conocer a alguien que está deprimido. Un amigo, un familiar, un hijo. A veces con alarma vemos como un ser querido se sumerge en un estado de apatía y negatividad. 

Desgano, pensamientos negativos, falta de deseo, pesimismo, desesperanza, falta de interés por las cosas, son algunas de las características de la persona que se encuentra deprimida. 

Descuidar las obligaciones personales y las responsabilidades es también una característica típica de las personas que sufren de depresión.

Sencillamente no consiguen hacer frente a sus ocupaciones y obligaciones básicas. Se abandonan. Abandonan lo que antes les interesaba. 

Se descuidan. Descuidan su higiene, su aspecto y su salud física. 

Suelen presentar trastornos de alimentación y del sueño. Esto complica aún más el cuadro.

Las manifestaciones físicas de la depresión puede ser  la fatiga, dolores inexplicables en el cuerpo y malestar generalizado.

¿Qué hacer? Es inevitable no preocuparse si uno ve a un ser querido atravesando esta situación. ¿Es posible ayudarlo? ¿Cómo?

Lo más importante que alguien puede hacer por una persona que está deprimida es ayudarla a que reciba el diagnóstico y el  tratamiento adecuados. 

La depresión es una enfermedad que debe ser tratada por especialistas. 

Pero atención: no es lo mismo estar triste  que estar deprimido
La tristeza es un sentimiento normal y esperable ante las situaciones de pérdida. 

Acompañar a un ser querido en su tristeza es transitar con él el proceso del duelo. Es estar a su lado, escucharlo cuando quiere hablar, es ayudarlo con las tareas que no puede hacer debido a su duelo. Es darle tiempo y afecto para que pueda recuperarse. 

La depresión es una enfermedad frecuente en todo el mundo. Se calcula que afecta a unos 350  millones de personas.

La Organización Mundial de la Salud nos informa que la depresión: “Puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga duración e intensidad moderada a grave, y puede causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares. En el peor de los casos puede llevar al suicidio. Cada año se suicidan más de 800 000 personas, y el suicidio es la segunda causa de muerte en el grupo etario de 15 a 29 años.”

Existen diversos tipos de depresión. Es el especialista el que debe indicar cuál es el tipo de depresión que se tiene e indicar el tratamiento adecuado. 

Importante
La depresión es un trastorno mental que puede y debe ser tratado. En la actualidad existen tratamientos eficaces que combinan tratamientos farmacológicos y psicoterapéuticos. Es fundamental consultar a un profesional que dirija el tratamiento.

Algunas indicaciones para ayudar a alguien  con depresión

  • Asegurarse de que el paciente reciba un tratamiento indicado por un médico especialista.
  • Es fundamental entender que la persona está enferma y que debe recibir un tratamiento adecuado.
  • Asegurarse de que el enfermo está tomando sus medicamentos, si se los ha recetado el médico psiquiatra.
  • Recordarle que es necesario obedecer las órdenes médicas. 
  • Darle apoyo emocional. Esto implica comprensión, paciencia, afecto y estímulo. 
  • Tratar de conversar con la persona deprimida y escucharla con atención. Mantener la comunicación y el contacto.
  • No minimizar los sentimientos que el paciente expresa. 
  • No ignorar sus posibles comentarios o alusiones al suicidio. Si los escucha, informe al psicoterapeuta y al médico.
  • Invítela a caminar, pasear, ir al cine y a otras actividades, pero sin presionar.
  • Fomente su participación en actividades que antes le daban placer, como pasatiempos, deportes, actividades religiosas o culturales, etc.
  • No fuerce a la persona deprimida a hacer demasiadas cosas demasiado pronto. 
  • Recuerde que la persona deprimida necesita diversión y compañía, pero demasiadas exigencias pueden aumentar su sentimiento de fracaso. 
  • No la acuse de simular enfermedad o ser perezoso.
  • No espere que salga de esa situación de un día para el otro. 
  • Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas mejora. Ayúdelo a sostener el tratamiento.
  • Si es un familiar cercano manténgase en contacto con el médico tratante.  

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