Tener una buena autoestima es llevarse bien con uno mismo, es quererse y valorarse. Es confiar en la propia capacidad para afrontar los desafíos de la vida y es saberse merecedor de disfrutar de las cosas buenas.

La autoestima tiene que ver con aspectos esenciales de la vida. Influye directamente las relaciones con los demás, la profesión, la pareja que cada quien elige y el grado bienestar con el que vive cada persona.
¿Cómo se podría alcanzar un estado de bienestar si se tienen constantemente pensamientos negativos sobre uno mismo? ¿O si no hay aceptación de lo que cada uno es? ¿Cómo se podría disfrutar de la vida si no hay valoración respecto a quién es cada uno?
Autoestima y amor

La autoestima es esencial en la elección de pareja y también en la construcción y el sostenimiento de la relación pareja. Si uno no se valora a sí mismo, es imposible esperar que el otro nos valore. La falta de autoestima trae inseguridad, y la propia inseguridad hará también desconfiar de que el otro pueda querernos y elegirnos. Si uno no tiene una buena autoestima el amor del otro estará siempre en duda, y, como consecuencia, la persona con baja autoestima puede provocar involuntariamente conflictos que terminen por dañar el vínculo. Reforzando así la creencia de no ser digna del amor que el otro le dedica.
Por otro lado, difícilmente se puede querer a los demás si uno no se quiere a sí mismo. Es sabido que no se puede dar aquello que no se tiene. Las personas sin autoestima suelen desarrollar un tipo de amor dependiente y controlador. Pero eso no es amor auténtico y respetuoso, sino dependencia emocional.
Con una baja autoestima es muy posible que en lugar de buscar a personas apropiadas que nos valoren y respeten, se tienda  a buscar personas que no nos rechacen, tolerando cualquier cosa con tal de ser querido.

Autoestima y trabajo

En el tema del trabajo ocurrirán cosas parecidas. Será imposible ser valorado y reconocido si uno mismo no se valora y respeta lo que hace.
La falta de seguridad y de confianza en uno mismo, hará que la persona actúe  por debajo de sus posibilidades e incluso se saboteará sus posibles éxitos.
La baja autoestima causa miedo al rechazo, inseguridad, estrés. La persona sin autoestima tiende a hacer cualquier cosa con tal de agradar al otro. Siente temor a defender sus ideas y sus puntos de vista, tiende a pensar que hace todo mal. Estas dificultades harán que su rendimiento laboral se vea disminuido y que tenga menos probabilidades de destacarse.

¿Cómo mejorar nuestra autoestima?

La autoestima y nuestros actos se influyen mutuamente. Si se es capaz de hacer determinadas cosas con éxito, por ejemplo fijarse metas y cumplirlas, eso también aumentará su autoestima.
1)    Tratarse con respeto y comprensión. Hablarse en términos positivos y desechar los pensamientos derrotistas y los juicios excesivamente críticos y despiadados.
2)    Dejar de lado hábitos y conductas destructivas.
3)    Aprender a decir “no”. No dejarse manipular por chantajes afectivos.
4)    Considerar nuestras necesidades y bienestar físico y emocional como prioritarias. Evitar las actitudes de “víctima sacrificada por el bienestar de los demás”.
5)    Expresar los propios sentimientos y opiniones.
6)    Convencerse de que no es necesario hacer nada especial para considerarse seres humanos valiosos.
7)    Arriesgarse para conseguir aquello que se quiere. Actuar en lugar de  “soñar” con hacer cosas.
8)    Comprometerse con aquello que realmente  importa. Ser actores en lugar de meros espectadores de la propia vida.
9)    Asumir plena responsabilidad por lo que sucede en nuestra vida.   
10)    Tomar nuestras propias decisiones en lo referente a nuestra vida.
11)    Buscar el lado positivo de las cosas.  
12)    En momentos difíciles, procurar mantener nuestras rutinas, aún cuando nos parezcan carentes de sentido.
13)    Cuidar la salud con una dieta equilibrada y ejercicio regular.
14)    Reservarse  tiempo para uno mismo, hacer cosas que le guste hacer.
15)    No preocuparse excesivamente por la impresión que causaremos en los demás.
16)    Aceptarse tal como cada uno es, con la personalidad única y singular que cada uno tiene.
17)    Mejorar la capacidad para resolver problemas.
18)    Ser capaz de buscar ayuda cuando sea necesario.
19)    Ser flexible con uno mismos.
20)    Aprender de nuestros errores en lugar de culpabilizarnos por ellos.
21)    Aprender a comunicarse de forma eficaz, con capacidad para expresar los propios deseos sin agresión y sin miedo.
22)    Defender los propios derechos sin dejarse manipular ni manipular a los demás.
23)    Cuidar la imagen, la higiene y el aspecto. Sentirse bien con la propia apariencia.
24)    Comprender que uno es valioso y digno de amor y de respeto, por el mero hecho de existir, y que no es necesario hacer nada especial para merecerlo.
25)    Asumir unas reglas mínimas de convivencia y de respeto mutuo. Aprender a respetar a los demás y a hacerse respetar.

Frase de la semana
“Las personas que piensan que no son capaces de hacer algo, no lo harán nunca, aunque tengan las aptitudes”
Indira Gandhi

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