Frase de la semana
Lo opuesto a la adicción no es la sobriedad. Es la conexión humana..”  JOHANN HARI

En su libro Tras el grito, el periodista e investigador JOHANN HARI plantea nuevas alternativas, preguntas y propuestas a la compleja problemática de la adicción. 

En un reportaje reciente JOHANN HARI afirmó: “Todo lo que pensamos sobre las drogas está equivocado”.  Tras esta enfática afirmación,  se dispone a subvertir los slogans más habituales sobre el tema de las drogas y agrega:

“La adicción está causada por un sentimiento de aislamiento y desconexión en el adicto, no por las drogas en sí mismas”.

Para explicarlo, el especialista, pone en jaque el modelo neurobiológico imperante que sostiene que la exposición repetida a una sustancia adictiva traerá como consecuencia el desarrollo de la adicción. 

Esta postura, “reduccionista biológica”, obedece a experimentos que se hicieron con ratas a principios del XX.  El experimento es simple. Se pone una rata en una jaula de aislamiento con dos botellas de agua. Una sólo con agua. La otra con heroína o cocaína diluida. La rata preferirá y se obsesionará con el agua con droga y seguirá consumiéndola hasta morir por sobredosis.

Este experimento, dice Hari, es el que sustenta la mayor parte de las teorías médicas sobre las drogas. El problema y el peligro está en las sustancias. Las ratas prueban la droga y no paran de consumirla hasta morir. Está claro que el experimento concluye que el peligro está en la sustancia que es irresistible y genera adicción hasta resultar letal.

Hari no descarta ni subestima el efecto adictivo de ciertas drogas, pero agrega un elemento más a su interpretación. 

Para ello toma en experimento realizado por  el psicólogo canadiense Bruce Alexander. Alexander observó que esas ratas (las que elegían compulsivamente el agua con drogas) estaban solas en una jaula, sin nada que hacer y aisladas de todo. 

Este científico creía que la adicción a las drogas estaba menos relacionada con el perfil tóxico de la sustancia. Para demostrarlo volvió a realizar el experimento. Pero esta  construyó un “Parque de ratas”(Rat Park). 

Éste era un espacio 200 veces más grande que la caja de aislamiento. En esta jaula de experimentación las ratas no estaban aisladas. Podían jugar con otras, tener sexo y criar crías, había pelotas de colores, tubos donde introducirse, buena comida, diversión, amigos. El paraíso de las ratas. Las ratas tenían todo lo que querían  para disfrutar de su vida con alegría. 

Y aquí  aconteció lo fascinante. 
En el Parque de ratas, todas probaron los dos botes de agua porque no sabían qué contenían. Pero lo que sucedió fue sorprendente.

A las ratas que llevaban una buena vida no les gustó el agua con droga. Evitaban beberla. No se produjeron sobredosis. Ninguna murió.
Mientras que las ratas que estaban solas e infelices se hicieron adictas, no le ocurrió lo mismo a ninguna de las que vivía en un entorno feliz. 

De esta manera, con el experimento del parque de ratas, Alexander descubrió que cuando se empobrecía el ambiente de las ratas, éstas empezaban a desarrollar conductas de búsqueda compulsiva de droga. Por el contrario, cuando el ambiente se enriquecía con estímulos variados, las mismas ratas dejaban de buscar la droga. Preferían consumir el agua sin droga.

Después de la primera fase de Rat Park, el profesor Alexander continuó con sus pruebas. Repitió los primeros experimentos, en los que las ratas estaban solas y consumían la droga de forma compulsiva. Dejó que la consumieran durante 57 días. Luego las sacó del aislamiento y las situó en el parque para ratas.  De nuevo, lo que ocurrió fue sorprendente. Parecía que las ratas tenían síntomas de abstinencia, pero pronto dejaron de consumir drogas y volvieron a llevar una vida normal. La jaula buena las salvó.

Conclusiones
Los experimentos de Bruce Alexander le sirvieron a Hari para postular que no sólo es la droga lo que genera la conducta nociva, sino sobre todo el ambiente. 

Sostiene Hari: “La adicción no está causada sólo por las drogas. La adicción está causada por un sentimiento de aislamiento y desconexión en el adicto. No son las drogas, es la jaula.” 

El empobrecimiento de la vida social, el aislamiento emocional, el individualismo, la falta de una red afectiva, suelen llevar a conductas adictivas. 
 

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