Una vez más volvemos a hablar sobre autoestima. ¿Por qué retomamos este tema? Porque es uno de los pilares del bienestar. Tener una buena autoestima nos permite potenciar nuestra vida. Vivirla. Vivirla sin miedos y sin culpa.

En psicología la “autoestima” se define como la forma en que nos valoramos a nosotros mismos. Algunas personas tienen una autoestima muy alta y otras una autoestima bastante baja.

El objetivo es contar con una autoestima adecuada. La justa. La que da cuenta de nuestro valor.

Las personas con baja autoestima tienen grandes dificultades para desarrollarse en la vida. Pueden preferir no probar cosas nuevas por miedo, o no tener una vida social activa. Se retraen. Se achican. Y de este modo se pierden oportunidades de vivir mejor y de desarrollar sus talentos y potencialidades.

La autoestima es  fuente de salud mental porque…

  • Es el primer paso para comenzar a creer en sí mismo. La autoestima influye profundamente su pensamiento, emociones, felicidad, deseos y metas.
  • Usted puede sentir respeto y sentirse orgulloso inclusive cuando comete un error.
  • Usted no se compara con los demás.
  • Le permite actuar independientemente y asumir responsabilidad de sus acciones, metas y deseos. Es capaz de tomar nuevos desafíos y puede recibir la crítica sin sentirse herido.
  • Usted se considera una persona valiosa y vive la vida con un propósito concreto. Le permite llevar el control de su propia vida.

12 Señales de baja autoestima
1. Sentir incomodidad frente al elogio: Las personas con baja autoestima tienen problemas para aceptar un elogio. Ante un elogio tienden a bajar la vista, desviar la atención del tema, disculparse o minimizar. Les cuesta aceptar la felicitación. Es lo que se conoce como una falsa humildad.
2. Dificultad para tomar decisiones: La falta de autoestima hace que la persona se sienta insegura. El temor a equivocarse no le permite tomar decisiones.
3. Dificultades para decir “No”: La persona con baja autoestima quiere agradar a los demás. Eso la lleva a hacer cualquier cosa para complacer al otro. De ahí que le resulte muy difícil poner límites y sencillamente decir que no.
4. Tener una postura corporal encorvada: Mantenerse derecho, con la vista elevada y los hombros alineados transmite un mejor concepto de uno mismo. Las personas con baja autoestima se achican, se muestran encorvadas, con los hombros hacia adentro.
5. Darse por vencido rápido: La persona con baja autoestima cree que va a fracasar. Por eso Renuncia a sus sueños ante los primeros obstáculos. No cuenta con la confianza en sí misma suficiente como para sobreponerse y actuar con perseverancia.
6. Pedir disculpas constantemente: Disculparse permanentemente por cuestiones que no lo ameritan, significa que la autoestima está muy baja. Una cosa es aceptar los errores y ofrecer disculpas cuando es necesario y otra muy distinta es creer que uno hace todo mal y tiene que disculparse por todo.
7. Compararse con los demás: La persona con baja autoestima se compara permanentemente con los demás y siempre sale perdiendo. Se ve inferior a los demás. Tiene a creer que los demás son mejores, más lindos y más felices que ella.
8. Atribuir los propios logros a la suerte: A la persona con baja autoestima le cuesta mucho hacerse cargo de sus logros. Si le va bien en algo lo atribuye a la buena suerte. Minimiza el esfuerzo y la dedicación que puso para que las cosas le vayan bien.
9. Querer controlar a los demás: La inseguridad de una persona con baja autoestima la lleva a querer controlar a los demás. Intentar controlar al otro es una conducta típica de alguien que se siente amenazado. Esto se ve claramente en los celos hacia la pareja. El temor a ser abandonado por la aparición de un tercero está muy vinculado con la baja autoestima. Al sentirse menos que los demás, la persona con baja autoestima siente que debe defenderse controlando todo.
10. Desmerecer los propios argumentos: En una discusión las personas con sentimiento de inferioridad tienden a rendirse frente las opiniones de los demás y retroceder con la suya para evitar la propagación de un conflicto. Dudan de sí mismos y eso les hace perder potencia a la hora de defender sus posiciones.
11. Sentir temor a realizar un aporte: Las personas con baja autoestima tienen terror a hacer el ridículo. Por eso piensan excesivamente en las palabras para intervenir en una conversación. Muchas veces prefieren no hablar.
12. Preferir pasar desapercibido: La gran falta de valorización que sienten hace que prefieran no hacerse notar. Que nadie los vea. Quieren ser invisibles. Que no se los note. Llamar la atención por algo es para ellos una amenaza.
 

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